El Gobierno de México ha tomado una medida significativa en respuesta a la creciente presión sobre los precios de los combustibles. Para la segunda semana de abril de 2026, el estímulo fiscal al impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS) aplicado al diésel ha aumentado al 81.2%, una decisión que resalta el compromiso del gobierno por contener el impacto de las fluctuaciones en los precios del petróleo a nivel global.
Esta decisión, publicada en el Diario Oficial de la Federación, establece que el subsidio al diésel aumenta desde el 70.28% en la semana anterior, representando un apoyo directo de 5.9791 pesos por litro, lo que deja la cuota del IEPS en 1.3843 pesos por litro. Esta tendencia de incrementos en el estímulo al diésel ha sido notable; a principios de marzo, el apoyo estaba en cero, y ha ido en ascenso pasando por diversas etapas: del 35.21% entre el 14 y el 20 de marzo, al 61.80% del 21 al 27, luego al 70.28% del 28 de marzo al 3 de abril, y finalmente alcanzando el 81.2%.
El esfuerzo del gobierno no se limita solo al diésel; también se han mantenido estímulos para las gasolinas. La gasolina magna recibe un apoyo del 31.34%, mientras que la premium cuenta con un respaldo del 18.48%. Estos subsidios son cruciales en un contexto de crisis energética global, donde el precio del crudo mexicano ha superado los 105 dólares por barril y el Brent está cerca de los 110 dólares, situación agravada por temores de interrupciones prolongadas en el estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del comercio mundial de petróleo y gas.
Además, se ha advertido de posibles picos en los precios del petróleo, que podrían alcanzar los 150 dólares si las disrupciones continúan. En este panorama, el Gobierno de México ha establecido un acuerdo voluntario con las gasolineras para mantener la gasolina magna a un precio máximo de 24 pesos por litro.
Con la reciente escalada en los precios del diésel, que han superado los 31 pesos por litro, la situación se ha vuelto alarmante para el sector del autotransporte. Existe una preocupación creciente sobre cómo estos aumentos podrían afectar el costo de las mercancías, los servicios de transporte de pasajeros e incluso la inflación en general.
En respuesta a estas preocupaciones, el Gobierno ha pactado esfuerzos adicionales con empresarios para limitar el precio del diésel a 28.3 pesos por litro, aunque hasta ahora no se ha establecido un tope formal para este combustible, lo que ha sido reconocido por la presidenta Claudia Sheinbaum como un desafío mayor.
La situación actual pone de manifiesto no solo la vulnerabilidad del mercado energético frente a crisis geopolíticas, sino también los esfuerzos del Gobierno por mitigar los efectos en la economía nacional. Con este tipo de medidas, se busca proporcionar un respiro tanto a los consumidores como a los sectores más afectados, en un contexto de incertidumbre y alta volatilidad en los mercados internacionales.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


