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title: "Por un final con plenitud"
url: https://columnadigital.com/por-un-final-con-plenitud/
language: es
publisher: "Columna Digital"
author: "Redacción"
section: "Salud"
published: 2025-05-07T19:28:11.000Z
updated: 2026-10-17T08:51:13.303Z
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source: "eleconomista.com.mx https://www.eleconomista.com.mx/opinion/muerte-plenitud-20250507-758032.html"
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# Por un final con plenitud

Como psiquiatra, he tenido el privilegio de acompañar a muchos pacientes en sus momentos finales, personas que enfrentan enfermedades como el cáncer avanzado y diagnósticos irreversibles. A menudo, el mayor sufrimiento de estos individuos no proviene del dolor físico, sino de un profundo miedo a lo desconocido, a la idea de dejar de existir sin haber cerrado ciclos en sus vidas.

En el ámbito médico convencional, el enfoque para manejar este sufrimiento suele ser la sedación progresiva. Sin embargo, este enfoque a menudo apaga el cuerpo antes que el alma, anestesiando el espíritu sin abordar las verdaderas preocupaciones del paciente. Pero, ¿y si la muerte se pudiera considerar como una etapa de la vida que merece ser vivida de manera consciente?

Históricamente, la muerte ha sido interpretada de diversas maneras en diferentes culturas. Por ejemplo, en varias comunidades indígenas de México, la muerte no es vista como un final, sino como un regreso a la tierra y al linaje. Civilizaciones como los mexicas y los mayas la celebraban y la integraban en sus ciclos de vida a través de rituales y festividades. En contraste, en la sociedad moderna, especialmente en las áreas urbanas de América Latina, existe una ambivalencia: aunque se honra la muerte en tradiciones como el Día de Muertos, sentimos un profundo miedo ante su inminencia, percibiéndola como una derrota.

Los cuidados paliativos, según la Organización Mundial de la Salud, buscan mejorar la calidad de vida de los pacientes con enfermedades terminales, abordando el sufrimiento físico, emocional y espiritual. No obstante, estos cuidados no siempre están accesibles ni consideran el miedo existencial que acompaña a la muerte.

En este contexto, la terapia asistida con psicodélicos ha emergido como una potente herramienta. Estudios sobre la psilocibina, el compuesto activo de ciertos hongos sagrados, han mostrado una disminución significativa en la ansiedad frente a la muerte, así como mejoras en síntomas depresivos y en la reconciliación con la vida. Instituciones de renombre, como Johns Hopkins y NYU, han llevado a cabo investigaciones pioneras que indican que una dosis de psilocibina puede facilitar experiencias místicas que promueven la unión, aceptación y trascendencia.

Durante estos procesos, el enfoque psicodélico no solo beneficia al paciente, sino también a sus seres queridos. Espacios se crean para el perdón, la revisión de la vida compartida y el agradecimiento, transformando la muerte en una celebración íntima y colectiva, en la que se combina el canto, la danza y el llanto. Hay dos formas de afrontar la muerte: en soledad, o en compañía y plenitud; la segunda no solo es posible, sino esencial.

En ciudades como Vancouver, clínicas ofrecen rituales envolventes, donde se utilizan elementos como flores y música en vivo para crear un espacio significativo. En los Países Bajos, se han implementado prácticas de acompañamiento psicoespiritual en procesos de muerte asistida, permitiendo a los pacientes diseñar sus últimos días de una manera creativa y sagrada. En algunas instalaciones de California, se han realizado ceremonias con psilocibina en un entorno preparado, honrando la vida vivida y el tránsito como parte de una historia continua.

Lamentablemente, en México, la eutanasia sigue siendo un tema controvertido. Aunque algunos estados han legislado sobre voluntad anticipada y cuidados paliativos, el derecho a una muerte digna carece de un marco federal claro. En comparación, países como Colombia, Bélgica y los Países Bajos han legalizado la eutanasia bajo estrictos protocolos, planteando interrogantes fundamentales sobre nuestra libertad para decidir cómo queremos morir y la falta de prioridad legal y ética del derecho a morir conscientemente.

Tal vez ha llegado el momento de abordar la muerte sin temor, integrándola en nuestras conversaciones y prácticas médicas. La terapia asistida con psicodélicos no elimina el dolor de morir, pero puede ofrecer un nuevo significado a ese dolor, permitiéndonos enfrentar la muerte con menos miedo. Como escribió el poeta Rainer Maria Rilke, "la muerte es grande. Somos suyos con risa callada".

En este sentido, morir con conciencia, amor y perdón no debe verse como una rendición, sino como un acto ceremonial y sagrado. La transformación de la experiencia de morir es posible y necesaria, transformando nuestra relación con el ciclo vital.

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Source: [eleconomista.com.mx](https://www.eleconomista.com.mx/opinion/muerte-plenitud-20250507-758032.html)  
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