En un verano que evoca la frescura y la libertad del estilo bohemio de los años 70, los vestidos de crochet se han consolidado como una opción icónica. Este diseño, que combina nostalgia y modernidad, se presenta como una alternativa versátil y chic para quienes desean lucir a la moda durante los meses cálidos.
Dentro del mundo del diseño, las pasarelas de la temporada Primavera-Verano 2025 han revelado estilos que amplían las posibilidades de la vestimenta veraniega. El vestido de crochet amarillo de Lacoste, por ejemplo, representa la fusión perfecta entre el pasado y el presente, capturando la atención de los amantes de la moda con su diseño vibrante y su textura única. Esta pieza no solo rinde homenaje a una era pasada, sino que también se adapta a un estilo contemporáneo ideal para los días soleados.
Asimismo, los vestidos de encaje han hecho su regreso triunfal, inspirados en la estética de íconos como Jane Birkin. Estas prendas, ya sea en versiones cortas o maxi, ofrecen una estética relajada y romántica, perfectas para ser usadas en diversas ocasiones, desde una salida al aire libre hasta un evento más formal.
Las tendencias actuales no terminan ahí. Los vestidos de tirantes vuelven con fuerza en esta temporada, con opciones que permiten su uso sobre bañadores, ideales para disfrutar de un día de playa. Por otro lado, los estilismos fruncidos o transparentes añaden un toque de sensualidad y comodidad, permitiendo a cada individuo expresar su estado de ánimo mientras se mantiene fresco y bien vestido.
Entre las piezas destacadas se encuentran vestidos de marcas renombradas que han capturado el interés de los diseñadores y las consumidoras. Por ejemplo, el vestido con estampado psicodélico de Pucci y la elegancia sofisticada de Johanna Ortiz han deslumbrado en los desfiles, reafirmando la tendencia hacia lo colorido y lo llamativo. Otros nombres como Skims, Zimmermann y Isabel Marant también presentan diseños que conjugan idealmente la moda con la funcionalidad, utilizando tejidos ligeros y cortes favorables para la figura.
Es un momento emocionante para la moda de verano, donde las opciones parecen infinitas. Desde el vestido de rayas clásico, signo de tradición, hasta las opciones modernas que utilizan técnicas como el ganchillo, cada elección permite un sinfín de combinaciones y estilos.
Para quienes buscan un guardarropa veraniego que no solo sea atractivo, sino que también refleje las últimas tendencias, 2025 se perfila como un año repleto de posibilidades estilísticas, ofreciendo desde artículos sofisticados hasta opciones más casuales y accesibles. Los invitados a experimentar y jugar con sus estilos tienen ante sí un verdadero festín de moda para este verano.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


