El Ejército del Líbano ha llevado a cabo un despliegue significativo en la localidad de Zawtar al-Gharbiyeh, ubicada en la región de Nabatieh, como parte del acuerdo mediado por Estados Unidos que permitió el retiro de las fuerzas israelíes de esta área. Esta acción, que tuvo lugar el 15 de junio de 2026, representa el primer traspaso efectivo de un territorio que Israel ocupó tras el inicio de un conflicto reavivado en marzo de ese mismo año. El programa de zonas piloto busca facilitar el retorno del control estatal libanés en una franja de aproximadamente diez kilómetros de profundidad.
El acuerdo trilateral, firmado el 26 de junio en Washington, estableció un detallado mecanismo escalonado. Los soldados libaneses deben desplegarse en aldeas desde las que Israel se ha retirado, verificar que las áreas están libres de infraestructuras y armamento de Hezbollah, y certificar el cumplimiento ante un Grupo de Coordinación Militar tripartito. Solo después de estos pasos, Israel retira sus tropas de la siguiente zona. Washington ha calificado el lanzamiento de este programa como un hito diplomático en medio de un conflicto crónico.
No obstante, el despliegue del Ejército libanés no ha estado exento de tensiones. Se reportó que soldados israelíes dispararon cerca de las tropas libanesas, lo que llevó a advertencias formales por parte del Ejército del Líbano sobre los riesgos de este plan. Israel atribuyó el incidente a la incursión de unidades libanesas en una zona que considera parte de su “zona de seguridad”. Sin embargo, no hubo heridos, lo que resalta la delicada situación en la frontera.
Las prioridades de la operación actual incluyen el desminado de la zona. Un alto mando libanés ha informado que los equipos de ingeniería están llevando a cabo labores para desactivar municiones sin detonar, y las condiciones en la aldea son alarmantes: más de la mitad de las edificaciones han sido destruidas y las que quedan sufren daños significativos, dejando el área en condiciones inhabitable.
El alcalde de Zawtar al-Gharbiyeh, Abed Ezzeddin, ha expresado su preocupación sobre el retorno seguro de los desplazados, dado que las fuerzas israelíes aún permanecen en la cercana Zawtar al-Sharqiyeh. Esta situación compleja se presenta en un contexto donde decenas de aldeas han sido devastadas por los combates, dejando a miles de libaneses en la imposibilidad de regresar a sus hogares.
La guerra actual comenzó el 2 de marzo de 2026, tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. Hezbollah se involucró en este conflicto apoyando a Teherán y ha manifestado su rechazo al acuerdo trilateral, considerándolo humillante y exigiendo una retirada israelí incondicional. Por su parte, Israel condiciona cualquier retirada a la verificación del desarme de Hezbollah, reafirmando que sus tropas permanecerán en la zona de seguridad el tiempo que sea necesario.
Mientras tanto, el presidente libanés Joseph Aoun se reunió recientemente con Donald Trump en un intento por impulsar la implementación del acuerdo. Las conversaciones de Roma entre delegaciones israelí y libanesa han cerrado, sin embargo, sin un calendario concreto de retiradas. El éxito o el fracaso de la operación en Zawtar al-Gharbiyeh determinará, en gran medida, si el programa de zonas piloto puede evolucionar hacia una actuación tangible o si quedará como un mero gesto diplomático en un conflicto que el Estado libanés todavía no logra controlar del todo.
Datos correspondientes a 2026-07-21 12:32:00
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