El Museo del Estado de Nueva York en Albany se encuentra en el centro de un escándalo tras ser acusado de malversar $597,624 en fondos de subsidios federales entre 2020 y 2022. La investigación, realizada por la Oficina del Inspector General del Departamento de Interior de EE. UU., ha revelado serias irregularidades en la gestión de los fondos destinados al programa de mapeo geológico estatal, STATEMAP.
El informe, divulgado a finales de mayo, detalló que los funcionarios del museo no solo inflaron las horas trabajadas en el programa, sino que también presentaron los sueldos de dos empleados que no estaban involucrados en STATEMAP. Esta serie de acciones permitió al museo retirar indebidamente fondos federales que le eran otorgados bajo condiciones específicas.
Según las conclusiones de la investigación, en los años fiscales 2020, 2021 y 2022, el Museo del Estado de Nueva York no cumplió con las propuestas y presupuestos aprobados que certificó ante la Agencia Geológica de EE. UU. (USGS). La investigación destaca que los funcionarios del museo instruyeron a su personal a presentar hojas de tiempo con datos falsos, reflejando un nivel de implicación en STATEMAP mucho mayor del real. Además, uno de los empleados tenía un salario financiado con fondos federales, pero no se logró justificar su vinculación al programa.
El informe también señala que se violaron los términos del subsidio, con cambios no autorizados de personal en las propuestas y una reubicación de fondos destinados a gastos de campo para pagar salarios del personal. Aunque la Oficina del Fiscal de EE. UU. para el Distrito Norte de Nueva York optó por no proceder con cargos penales, el Departamento de Educación de Nueva York ha reconocido las conclusiones de la Oficina del Inspector General y ha manifestado su disposición a reembolsar cualquier dinero del subsidio no respaldado por el equivalente estatal.
Esta situación salió a la luz gracias a un reportaje del New York Times que, en 2024, reveló las acusaciones de un exempleado de nómina del museo, quien afirmó que un gerente le había indicado que presentara las hojas de tiempo infladas.
En medio de este escándalo, la gobernadora Kathy Hochul y la comisionada de educación Betty A. Rosa han propuesto una inversión de $150 millones para revitalizar el museo, planeando la renovación de espacios públicos, incluyendo una nueva zona infantil, una cafetería y exhibiciones ampliadas. Este ambicioso plan busca, en parte, restaurar la confianza en la institución, en un momento crítico de su historia reciente.
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