La banca mexicana continúa consolidándose a pesar de la llegada de competidores digitales al sistema financiero. A finales del primer semestre de 2026, Santander México alcanzó un hito sin precedentes: su cartera de crédito total superó, por primera vez en su historia, el billón de pesos, sumando un total de 1,003,396 millones de pesos. Felipe García Ascencio, director general de Grupo Financiero Santander México, destacó la importancia de esta cifra memorable, señalando que respalda a millones de clientes, que abarcan desde jóvenes emprendedores hasta familias que buscan adquirir vivienda o automóviles.
Este crecimiento no es un fenómeno aislado. Otras instituciones de renombre, como BBVA México y Banorte, ya habían alcanzado el mismo umbral hace tiempo. BBVA, el banco más grande del país, reportó al finalizar el primer semestre de 2026 un monto cercano a 2.2 billones de pesos en su cartera de crédito vigente, lo que equivale al doble de lo que logró Santander en el mismo período. Este incremento reflejó un esfuerzo concertado por promover financiamiento a diversos sectores, incluidos hogares y pequeñas y medianas empresas.
Banorte, por su parte, alcanzó al cierre del segundo trimestre de 2026 una cartera de crédito de más de 1.27 billones de pesos. Este banco ha mostrado consistencia en su crecimiento, superando el billón de pesos desde mediados de 2024. En conjunto, las carteras de crédito de Santander, BBVA y Banorte suman cerca de 4.4 billones de pesos, lo que representa más de la mitad del total del sector bancario, cuya cifra alcanzó los 8.12 billones de pesos hasta mayo de 2026 según la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.
Además de los tres gigantes mencionados, otros miembros del G-7, la agrupación de los siete bancos más grandes de México, también han reportado cifras significativas en sus carteras de crédito. Scotiabank México y Inbursa se sitúan en alrededor de 542,000 millones de pesos, mientras que Banamex y HSBC México alcanzan los 541,000 millones y 434,000 millones, respectivamente.
A pesar de que el crédito al sector privado ha mostrado una desaceleración a lo largo de la primera mitad de 2026, sigue avanzando. En junio, la cartera vigente registró un crecimiento adicional en comparación con meses anteriores, lo que genera expectativas positivas hacia el segundo semestre del año. Con una perspectiva optimista sobre la economía y el empleo, se anticipa que la colocación de crédito seguirá en aumento, lo que podría tener un impacto importante en el sector bancario mexicano en los próximos meses.
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