En 2026, el grupo Inland Northwest Musicians celebra su 27 aniversario llevando la música clásica a comunidades a menudo desatendidas en nueve condados de Oregón del noreste y del sudeste de Washington. Fundada en 1999, la organización busca acceder a un público más amplio y fomentar el amor por la música entre personas de todos los niveles de habilidad.
La agrupación se compone de tres ensembles: la Inland Northwest Orchestra, el Inland Northwest Chorale y la Willow Creek Symphony, una orquesta preparada específicamente para nuevos músicos de todas las edades. Lee Friese, su director musical, lidera estas tres iniciativas, mientras que Alice Massey, miembro fundadora, actúa como concertmaster de la orquesta. Payton Baxter, quien se unió a la Willow Creek Symphony a los 12 años, ahora gestiona el grupo, demostrando cómo la música puede transformar vidas.
Una de las metas primordiales del colectivo es eliminar las barreras de acceso a la música. Desde sus inicios, los conciertos han sido gratuitos, permitiendo que cualquier persona pueda asistir sin preocuparse por el costo de entrada. Según Massey, “no queríamos que una comunidad no tuviera acceso a la música debido a su tamaño o ubicación remota”.
Friese explica que la Willow Creek Symphony da la bienvenida a músicos principiantes que desean aprender y crecer en un ambiente inclusivo. A lo largo de los años, han incorporado a muchos músicos que habían dejado de tocar instrumentos, dándoles una nueva oportunidad de expresión artística. La participación intergeneracional también es notable: muchas familias, desde abuelos hasta nietos, comparten el escenario, fortaleciendo aún más los lazos comunitarios.
En una reciente conversación, Baxter reflexionó sobre su viaje personal y cómo se siente al inspirar a otros jóvenes. Reproduciendo su experiencia, mencionó: “Espero tener un impacto en alguien más, tal como me lo hicieron a mí”. Este enfoque en la comunidad no solo se limita a los músicos, sino que también se extiende al público, quienes son considerados información vital en cada actuación. “Su presencia hace de cada concierto un evento especial”, afirmaron.
Cada temporada presenta una serie de conciertos, incluida una conmemoración del 11 de septiembre en Hermiston y los populares Young People’s Concerts. La preparación y diversificación del repertorio son constantes, con Friese y su equipo trabajando para llevar música a rincones menos atendidos del noroeste.
La Inland Northwest Musicians continúa demostrando que la música es un vehículo poderoso para la conexión social y el bienestar emocional. En un mundo donde muchas comunidades se sienten desconectadas, este grupo resalta la importancia de mantener vivas tradicionesartísticas accesibles y significativas para todos.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


