La Biblioteca Nacional de Francia (BnF) se encuentra vibrando con la reciente exhibición del Códice Boturini, un manuscrito de invaluable significado cultural. Desde el 18 de septiembre de 2026, este célebre documento, que narra el trayecto mítico de los aztecas, está en París gracias a un préstamo de México, marcando solo la segunda vez que se presenta en Europa.
El Códice Boturini, que se extiende a lo largo de casi 5.50 metros y está compuesto por 22 láminas de papel amate en forma de acordeón, describe la migración de los aztecas desde la legendaria Aztlán en 1064 hasta su llegada al valle de México, donde fundarían la ciudad de México-Tenochtitlán en 1324. Este préstamo es parte de una exposición cruzada que conmemora dos siglos de relaciones diplomáticas entre México y Francia, así que no es sorprendente que el interés por el arte y la historia prehispánica esté resurgiendo entre ambos países.
El manuscrito, creado en el siglo XVI, está ilustrado con figuras de hombres y mujeres que avanzan entre escenas intercaladas con pictogramas representando el tiempo que pasaron en cada lugar, todo ello en un estilo que se ancla firmemente en las tradiciones prehispánicas. Este enfoque estético es notablemente menos influenciado por las corrientes occidentales en comparación con otros códices contemporáneos.
Uno de los elementos más destacados es la representación de la llegada de los aztecas a Chapultepec, registrada por un chapulín sobre un monte, simbolizando la estancia del pueblo en esa ubicación por casi dos décadas. Sin embargo, la narración termina de manera abrupta, dejando en el aire la creación de México-Tenochtitlán, sugiriendo a los expertos que este lapse puede mediar una conexión con otros relatos antiguos.
El Códice Boturini, cuyo nombre se deriva de un historiador y coleccionista italiano del siglo XVIII, actualmente se encuentra resguardado en la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia de México. Su exhibición en París se extenderá hasta el 13 de diciembre de 2026. Este evento se produce en un contexto en el cual México está haciendo énfasis en la repatriación de obras manuscritas que reflejan la vida y las creencias de las civilizaciones originarias.
El acuerdo de préstamo fue anunciado por la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, y el presidente francés, Emmanuel Macron, durante una visita oficial a México. La BnF ha destacado la importancia de esta colaboración, resaltando las fuertes relaciones científicas y culturales que se mantienen entre ambos países, especialmente en tiempos en que estas interacciones pueden verse desafiadas por distintos factores globales. La atención continua sobre el Códice Boturini demuestra no solo un interés por la herencia cultural, sino también una disposición a fortalecer los lazos entre naciones a través de la historia compartida.
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