La economía mexicana se enfrenta a un desafío urgente que requiere atención inmediata: la necesidad de detener el impacto negativo de los aranceles impuestos a sectores estratégicos de alta exportación, como el automotriz, el acero y el aluminio. Ildefonso Guajardo, ex negociador del T-MEC, destacó recientemente que la situación es insostenible y que se necesita un “acuerdo transitorio” para reducir la tasa arancelaria del 25% al 4%, como mínimo.
En el contexto de la 5ta Convención Binacional México-Estados Unidos, organizada por la American Society of México, Guajardo subrayó que, aunque la posición inicial de México debe ser exigir un arancel del 0% bajo el cumplimiento de las reglas del T-MEC, también es vital pensar en un escenario donde los aranceles puedan ser más manejables. Una deducción del valor agregado norteamericano podría llevar a una tasa efectiva cercana al 4.5%, lo que proporcionaría a México un trato preferencial frente a otros países.
Los aranceles, que afectan gravemente a productos con hasta un 35% de contenido nacional, han comprometido la competitividad del motor exportador de México, un factor crucial en la economía del país. Productos como automóviles, autopartes, tractocamiones y electrodomésticos están en la mira, y Guajardo hizo hincapié en que es urgente tener acciones definitivas antes de entrar en una renegociación más compleja, utilizando el pragmatismo electoral de la administración estadounidense como una posible oportunidad.
El objetivo primordial es mitigar el daño actual causado por estos aranceles, especialmente en sectores como el acero y el aluminio, donde las tarifas han alcanzado niveles críticos. Guajardo instó a los negociadores mexicanos a adoptar una postura firme, recordando que el cumplimiento de los acuerdos ya firmados es un pilar fundamental en la negociación.
Duncan Wood, experto en política bilateral en el Pacific Council on International Policy, complementó la discusión al señalar que las elecciones en noviembre son un factor relevante en este contexto, sugiriendo que un cambio en el control del Congreso podría abrir nuevas posibilidades para las negociaciones. Este cambio podría llevar a México a aceptar un acuerdo subóptimo en lugar de esperar hasta 2027 o más allá, cuando un nuevo acuerdo podría ser más favorable para toda la región.
Como conclusión, la situación actual y las elecciones pueden servir como catalizadores para un cambio necesario en la política arancelaria, lo que permite que México aborde las preocupaciones inmediatas mientras se sienta en una posición más fuerte para tratar asuntos de mayor calado en el futuro. La urgencia de “parar el sangrado” en sectores vitales para la economía mexicana no puede subestimarse; cada día cuenta en este delicado proceso de negociación.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.

![[post_title]](https://columnadigital.com/wp-content/uploads/2026/09/Porteros-de-Morelia-Apoyan-a-Su-Companero-75x75.png)
