Las fábricas mexicanas se encuentran en un momento crucial respecto a la automatización industrial. Al cierre de 2024, el país contaba con 59,300 robots industriales en operación, sin embargo, la tendencia ha sido alarmante: la incorporación de nuevos equipos ha ido en descenso durante tres años consecutivos. En 2025, se instalaron menos de 5,200 robots, experimentando una caída anual de 7% respecto al año anterior.
A nivel mundial, la situación es diametralmente opuesta. Durante 2025, las fábricas del mundo instalaron 603,307 robots, marcando un incremento del 11% y estableciendo un récord histórico en el sector. Este crecimiento dejó al parque global en 5.08 millones de unidades en funcionamiento, una cifra que dobla la registrada hace siete años.
Para entender el retroceso de México en este ámbito, es fundamental observar el sector automotriz, que históricamente ha sido el motor de la adopción de robots en el país. En 2022, las instalaciones alcanzaron las 6,000 unidades, un hito desde 2017, pero este número se redujo a 5,832 en 2023 y luego a 5,594 en 2024. Durante 2025, el sector automotriz seguía concentrando aproximadamente 70% de las nuevas instalaciones, aunque con una disminución significativa en sus adquisiciones, cayendo un 10% ese año.
Este patrón de inversión en automatización revela que la economía mexicana del robot ha disminuido su ritmo, colocándose nueve en el ranking mundial de nuevas instalaciones en 2025. Además, más del 60% de la demanda provenía de la industria automotriz, lo que hace que el mercado nacional sea extremadamente vulnerable a las fluctuaciones en la inversión de esta industria.
En contraste, otros países de América están avanzando en sus instalaciones de robots. Estados Unidos vio un aumento del 12% en 2025, con 38,428 nuevos robots, lo que lo consolida como el segundo mercado más grande del mundo. Brasil, por su parte, observó un crecimiento notable de 38%, incorporando cerca de 4,300 unidades, en parte gracias a la inversión de fabricantes chinos en su industria automotriz.
El panorama en México muestra que, aunque el número total de robots en funcionamiento creció un 6.2% durante 2024, la tasa de adopción caerá si no se observa una revitalización en la inversión automatizada. La densidad de robots también es un aspecto relevante: México apenas contaba con 62 robots por cada 10,000 trabajadores del sector manufacturero, muy por debajo del promedio mundial de 132 y el 307 registrado en Estados Unidos.
El futuro de la automatización en el país dependerá de varios factores, no solo de la industria automotriz; la introducción de nuevas tecnologías, incluidos los avances en inteligencia artificial y visión por computadora, están transformando el panorama industrial a nivel mundial.
Las declaraciones de la Federación Internacional de Robótica subrayan que el sector se enfrenta a un cambio tecnológico inminente. La adopción de la inteligencia artificial está ampliando las aplicaciones posibles de la robótica, lo que podría significar una oportunidad para que México ajuste su enfoque y evite un estancamiento mayor en la automatización industrial.
En resumen, la situación de los robots industriales en México subraya la necesidad urgente de diversificar y fomentar la inversión, no solo en el sector automotriz, sino en una variedad de industrias productivas que podrían beneficiarse del avance robótico. La pregunta que queda es si el país podrá adaptarse a estas nuevas exigencias y aprovechar el potencial de la revolución tecnológica que se avecina.
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