En una ola de victorias para los trabajadores del arte en Nueva York, el personal sindicalizado de cuatro instituciones culturales clave ha ratificado nuevos contratos, según anunció UAW Local 2110. Los acuerdos, que afectan al Brooklyn Museum, el Guggenheim, el Jewish Museum y el American Folk Art Museum (AFAM), reflejan un esfuerzo significativo por mejorar las condiciones laborales en medio de momentos difíciles.
El Brooklyn Museum y AFAM concluyeron contratos de cuatro años esta semana, mientras que el Guggenheim y el Jewish Museum habían ratificado sus acuerdos en septiembre. Estos contratos no solo traen consigo promesas de aumentos salariales, sino también garantías de mantener la calidad de la atención médica, un punto crucial para los trabajadores.
El nuevo acuerdo del Brooklyn Museum establece aumentos salariales anuales y fija los sueldos mínimos para puestos a tiempo completo entre $63,585 y $129,854, dependiendo del nivel del cargo. A partir del 1 de julio, estos salarios aumentarán un 10.34 % adicional para culminar el acuerdo. Además, los empleados de servicios al visitante y retail verán un aumento en sus salarios a entre $28.69 y $32 por hora.
Elizabeth St. George, asistente curadora del Brooklyn Museum, expresó su satisfacción por el logro: “Estamos contentos de haber negociado un segundo contrato que preserva la calidad de nuestra atención médica y proporciona aumentos salariales significativos”, enfatizando la importancia de mantener opciones accesibles de atención médica.
Sin embargo, este avance llega tras un periodo de tensión que incluyó amenazas de despidos en el museo. En 2025, la administración del Brooklyn Museum planteó la posibilidad de reducir más del 10 % del personal debido a un déficit operativo de $10 millones, lo que desató un fuerte rechazo entre los sindicatos DC 37 Local 1502 y UAW Local 2110. A pesar de la preocupación, los despidos nunca se llevaron a cabo, y la protesta de los trabajadores culminó en un apoyo financiero de $2.5 millones por parte del Consejo de Nueva York.
Por su parte, el personal del AFAM ha ratificado su contrato inaugural tras casi dos años de negociaciones. Este nuevo acuerdo asegura aumentos salariales anuales del 13.6 % a lo largo de cuatro años, con incrementos retroactivos desde julio que podrían llegar hasta un 22 % para empleados de nivel inicial. Además, se establece un procedimiento de quejas obligatorio y se limita el uso de empleados temporales, asegurando la cobertura de salud sin contribuciones de los trabajadores.
Richard Ho, director de tecnologías de la información de AFAM, comentó: “El personal de AFAM votó unánimemente para organizarse y abordar preocupaciones urgentes sobre nuestro lugar de trabajo. Estoy contento de que hayamos podido llegar a un acuerdo que hará del museo un lugar más sostenible para trabajar”.
La atención de los sindicatos a sus derechos laborales ha mostrado su efectividad. A principios de este año, el AFAM organizó protestas durante el evento anual de recaudación de fondos del museo para denunciar la oferta inicial de aumentar el salario mínimo para el personal de atención al público de $19 a $21.50 la hora, sin garantizar beneficios existentes.
Estos nuevos contratos cierran un capítulo tenso en las negociaciones laborales, mientras que otros sindicatos, como el del Whitney Museum, siguen en conversaciones en busca de acuerdos que aseguren la seguridad laboral, atención médica asequible y salarios que respondan al alto costo de vida en Nueva York.
La situación en el Guggenheim, que ratificó su primer contrato en 2023, también ha estado marcada por desafíos. En febrero de 2025, el museo anunció el despido del 7 % de su plantilla, lo cual fue considerado caótico por los representantes del sindicato. Las negociaciones por un nuevo contrato comenzaron en diciembre de 2025, con un enfoque en fortalecer las provisiones de seguridad laboral y mejorar la indemnización por despido.
Mientras tanto, el Jewish Museum también ratificó su segundo contrato en septiembre, lo que indica una tendencia alentadora en la protección de los derechos de los trabajadores en el sector cultural de la ciudad.
Estos desarrollos resaltan la creciente organización y unión de los trabajadores culturales, simbolizando no solo victorias individuales, sino un impulso colectivo hacia mejores condiciones laborales en un campo que enfrenta cada vez más desafíos financieros. Con negociaciones en curso en varias otras instituciones de renombre, parece que el movimiento hacia una mayor justicia laboral en el mundo del arte ha tomado un impulso significativo.
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