En el corazón de Santander, el antiguo Banco Santander ha renacido como Faro Santander, un museo y centro de creación contemporánea que se erige como un ícono cultural de la ciudad. Este emblemático edificio, reconocido por su característico arco, ahora invita a locales y visitantes a sumergirse en una experiencia transformadora bajo el lema: “¡Hola, Soy Faro Santander!”.
Desde su inauguración, Faro Santander se ha delineado como un espacio dinámico que trasciende la simple exhibición de arte. Su director, Daniel Vega Pérez de Arlucea, enfatiza que el objetivo es crear un lugar que no solo sea visitado, sino que también se viva. Este renovado centro cultural ofrece un recorrido de cinco siglos de arte, donde se entrelazan obras de grandes maestros como Tiziano, El Greco y Velázquez, hasta artistas contemporáneos como Frida Kahlo y Juan Uslé. La remodelación del edificio, bajo la dirección del arquitecto David Chipperfield, conecta a los visitantes con la ciudad, al tiempo que brinda imponentes vistas de la bahía de Santander.
Con casi 10.000 metros cuadrados de superficie, Faro Santander ha sido diseñado para fomentar la interacción. La propuesta se estructura en cuatro líneas principales: Arte y Tecnología, Educación y Mediación, Proyectos Participativos y Programas Públicos. Esta organización permite que las exposiciones no sean meras salas independientes, sino que fomenten un diálogo continuo entre las obras y los visitantes, convirtiendo la experiencia en una conversación activa y no solo en una observación pasiva.
La colección inaugurada, “Obras Maestras de la Colección Banco Santander”, coloca al espectador ante una narrativa que abarca casi cinco siglos, organizada en torno a cuatro temas: historias sagradas, lugares y paisajes, bodegones y retratos. Esta exposición no está pensada como algo definitivo; a lo largo del tiempo, las obras podrán ser reconfiguradas y reinterpretadas, asegurando que la colección permanezca viva en la curiosidad de los visitantes.
Además de las exposiciones, destacados artistas mexicanos del siglo XX, como Frida Kahlo y Diego Rivera, están representados en “México Moderno en la Colección Gelman Santander”, un recorrido que permite a los asistentes disfrutar de una tradición cultural rica y diversa. Otra historia notable es la de Leonora Carrington, presentada en la exposición “El surrealismo sintomático: Leonora Carrington”, que recupera su tiempo en Santander en 1940 mediante obras y documentos relevantes.
Faro Santander también ha incorporado espacios interactivos y de juego, como “Cubo”, que fusiona arte y tecnología mediante instalaciones inmersivas, y “Llamita”, un taller creativo que despierta la curiosidad en personas de todas las edades. El espacio “Marisma” busca integrar a Faro en la red cultural local, facilitando proyectos artísticos que vinculan a la comunidad con el museo.
La programación de Faro Santander, que incluye iniciativas como “Los Jueves de Faro”, ofrece un ambiente animado para debates contemporáneos, consolidando su papel como un punto de encuentro cultural.
Con su terraza y un diseño que proporciona un acceso físico y visual hacia el entorno, Faro Santander busca que los santanderinos se apropien de este nuevo espacio. El objetivo es inspirar en la audiencia un sentido de curiosidad y el deseo de regresar, fomentando así un vínculo vibrante entre la cultura y la comunidad. La antigua institución bancaria se ha transformado en un faro de ideas y creatividad, con la intención de ser un refugio donde todos se sientan bienvenidos a explorar, aprender y conectarse.
(Actualización: datos corresponden a la fecha 2026-10-08 03:05:00).
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