Nadie esperaba que, después de cinco meses, el Real Madrid volviera a jugar en casa un partido de Euroliga. La cita tuvo lugar el 8 de octubre de 2026, en el Movistar Arena, donde la afición recordaba un impresionante desempeño de la temporada anterior, con solo una derrota en 19 encuentros. En este inicio de campaña, marcado por tres derrotas consecutivas, el equipo buscaba urgentemente su primera victoria para dejar atrás el peor comienzo de su historia en la competencia.
El partido contra el Partizan fue un reflejo del carácter del equipo: la primera mitad mostró al Real Madrid en plena forma, dominando el juego con una defensa sólida y una notable eficacia en ataque. Al final del primer tiempo, los blancos llevaban la delantera 53-37, habiendo logrado un equilibrio notable entre el rebote y la precisión en los tiros, especialmente desde fuera del arco, acertando 6 de 13 lanzamientos.
El rendimiento de Walter Tavares fue esencial, no solo bajo el aro, sino también en la creación de espacios para sus compañeros. A lo largo de la primera mitad, la química del equipo brilló, con cada jugador aportando al marcador, desde Abalde hasta Nick Smith, quien también anotó y se destacó.
Sin embargo, no todo fue fácil. La segunda mitad trajo un cambio de dinámica, con el Partizan, dirigido por Joan Peñarroya, intensificando su defensa. Esto llevó a un ataque estancado por parte del Madrid, que vio cómo los serbios recortaban distancia, llegando a apretar el marcador a 60-54. Fue un momento crucial, y el equipo local tuvo que reagruparse rápidamente.
El talentoso Maledon, quien había tenido un inicio difícil en el partido, finalmente comenzó a brillar en el último cuarto, asegurando puntos vitales en momentos críticos. La resolución final del encuentro llegó cuando el Madrid capitalizó errores del Partizan, finalizando el partido con un marcador de 86-76 y celebrando así su primera victoria en la presente edición de la Euroliga.
La estadística final reflejó el esfuerzo colectivo: Maledon terminó como el máximo anotador de los blancos con 13 puntos, mientras que Carlik Jones llevó el peso del ataque en el Partizan con 19 puntos. La atención a los detalles también fue evidente en la actuación de los árbitros, un trío internacional que dirigió con confianza.
La Euroliga promete ser un emocionante recorrido, y el Real Madrid ha comenzado esta etapa con un triunfo necesario, con la vista puesta en corregir el rumbo tras un inicio titubeante. Con más de 8,500 espectadores apoyando desde las gradas, el Movistar Arena fue testigo de un regreso esperado, sumando otra emocionante historia a su rica tradición baloncestística.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


