A pesar de haber perdido casi todos sus ahorros en la estafa de Bernie Madoff, Kevin Bacon y Kyra Sedgwick, quienes han estado juntos durante 38 años, han mantenido su hogar en Nueva York y una granja en Connecticut, donde lidiaron con el confinamiento de la pandemia. Durante ese tiempo, la familia unió esfuerzos para dar vida a “Family Movie”, un proyecto cinematográfico que los involucró a ellos y a sus hijos, Travis y Sosie Bacon.
“Family Movie” se presenta como una comedia de terror que homenajea el amor por el cine y la tenacidad de quienes lo producen sin esperar recompensas económicas. El filme, que busca la esencia de hacer cine por el mero placer de crear, tuvo su estreno europeo en el Festival de Sitges, donde Bacon y Sedgwick fueron recibidos como auténticas estrellas. La historia sigue a un director de películas de serie Z, interpretado por Bacon, quien lucha por financiar su último film, rodado en su propia casa. Su esposa, interpretada por Sedgwick, y sus hijos encarnan a personajes que enfrentan las frustraciones y ambiciones en un entorno familiar cargado de humor oscuro.
Con una carrera cinematográfica que abarca más de tres décadas, Kevin Bacon ha asumido diversos roles, desde protagonista en exitosas películas hasta director. Durante su trayecto, ha buscado proyectos que lo desafíen artísticamente, alejándose de los grandes presupuestos para centrarse en historias que lo inspiren. Como él mismo ha dicho, aún siente la misma pasión que a los 18 años por crecer y superarse en su trabajo.
El actor ha aprendido a lidiar con la fama y ha optado por ignorar las críticas sobre su trabajo, buscando en cambio un proceso creativo que impulse su crecimiento personal y profesional. Su relación con Kyra Sedgwick ha sido un pilar fundamental en su vida, abordando la profesión con autenticidad y sin dejarse llevar por el ruido de la industria.
En ocasiones, comparte con entusiasmo anécdotas sobre su experiencia en salas de cine, defendiendo la importancia de la experiencia colectiva de ver películas en grupo. Asegura que ningún hogar puede replicar el ambiente de una sala oscura donde se comparte el arte del cine. Esta visión resuena igualmente en su nuevo proyecto, donde la familia se convierte en el eje central, reflexionando sobre la conexión y las relaciones en el contexto de la industria cinematográfica.
Con la mirada puesta hacia el futuro, ambos artistas continúan innovando y apoyándose mutuamente, sin dejar de lado el placentero recuerdo de cuando se conocieron, un amor que germinó en el set de “Lemon Sky” en 1988. Un viaje que no solo abarca su vida personal, sino también su complicada y rica trayectoria en la cinematografía.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


