El laboratorio BioNTech anunció este lunes que aplicará la prometedora tecnología de ARNm ―usada para algunas de las inmunizaciones contra la covid-19― a la lucha contra la malaria y que pondrá en marcha ensayos para una vacuna el año que viene. “BioNTech tiene la intención de desarrollar la primera vacuna de ARNm para la prevención del paludismo”. Y ésta se producirá en África, según afirmó la compañía tras un evento internacional sobre la lucha contra las enfermedades infecciosas en este continente que soporta una parte desproporcionadamente alta de la carga mundial de dichas dolencias.
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BioNTech, la empresa alemana de inmunoterapia de nueva generación, pionera en terapias novedosas contra el cáncer y otras enfermedades graves, lanza la noticia respaldada por el liderazgo e importante trabajo de Uğur Şahin y Özlem Türeci, los dos científicos fundadores quienes, asociados con Pfizer, consiguieron una vacuna pionera contra la covid-19 con más de un 90% de eficacia en 10 meses.
409.000 personas fallecen cada año por la malaria; 230 millones de personas se infectan, y la mayoría de estas muertes (67%) son de niños menores de cinco años, según los datos del Informe Mundial contra la Malaria 2020, realizado por la Organización Mundial de la Salud. En 2019, más de la mitad de los casos de malaria en el mundo se registraban en Nigeria, República Democrática del Congo, Tanzania, Burkina Faso, Mozambique y Níger.
409.000 personas, el equivalente a cuatro veces el Camp Nou lleno hasta la bandera, fallecen cada año por la malaria
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La enfermedad, producida por un parásito que se transmite con la picadura de las hembras del mosquito Anopheles, provoca una infección compleja que evade el reconocimiento del sistema inmunológico. Aunque existe tratamiento y prevención, sobre todo con redes e inseciticidas, los mosquitos cada vez son más resistentes. La lucha para eliminarlo es costosa y variopinta. Científicos de todo el mundo llevan trabajando décadas para desarrollar métodos diversos para prevenirla. Así, la batalla se libra en muchos frentes. Uno de los últimos tiene firma española y se llama Proyecto Bohemia e intenta que el propio insecto muera picando, convirtiendo a personas sanas, víctimas potenciales, en asesinos de mosquitos, y que en breve empezará ensayos en el corazón de Mozambique.
“La probabilidad de éxito es alta”, vaticinó Ugur Sahin, director y cofundador de BioNTech. Los estudios, que se pondrán en marcha a finales de 2022, se llevarán a cabo en África y en “otras regiones en las que la malaria es frecuente”, pero también en Alemania, dentro de un programa apoyado por la Organización Mundial de la Salud, la Unión Europea y el Centro de Prevención y Control de Enfermedades de la Unión Africana (Africa CDC) y como parte de los esfuerzos para desarrollar la capacidad de fabricación de vacunas del continente.
La noticia parece la consecuencia esperada tras el anuncio de hace unos días por parte de la farmacéutica alemana y su socio norteamericano Pfizer con Sudáfrica para la creación de una planta de fabricación de vacunas contra la covid 19, que ayudaría a mitigar la escasez que sufre África donde menos de un 2% de la población (de 1.300 millones de personas) está, a día de hoy inmunizada y con la variante delta corriendo por la mitad de sus 55 países a sus anchas.


