El Pentágono ha aclarado este viernes que el jueves se produjo solo un atentado suicida a las afueras del aeropuerto de Kabul y no dos, como había informado anteriormente. El ataque terrorista perpetrado por el ISIS cerca de la entrada de Abbey Gate del aeródromo ha dejado al menos 170 muertos y más de 200 heridos, según fuentes sanitarias locales citadas por The New York Times. La cifra estimada no incluye las muertes de los 13 soldados estadounidenses, la mayor baja sufrida por el Ejército de EE UU desde 2011. La amenaza de nuevos ataques continúa mientras miles de afganos intentan escapar del país controlado por los talibanes.
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El general Hank Taylor, del Estado Mayor norteamericano, ha sostenido en una rueda de prensa esta mañana que “no hubo una segunda explosión” y que no estaban seguros “cómo se proporcionó esa información incorrecta”. En un comunicado del propio Departamento de Defensa publicado el jueves señalaron que, además del atentado fuera del aeropuerto, “otro atacante suicida detonó un explosivo en el Hotel Baron”. Taylor atribuyó el error a la confusión en medio de la vorágine que se vive en la zona del aeropuerto. El presidente Joe Biden Biden advirtió a los responsables del atentado: “No vamos a perdonar ni olvidar. Perseguiremos a los terroristas y les haremos pagar por esto”.
Desde que se produjo el atentado, 12.500 personas han sido evacuadas de Kabul: 8.500 en 35 vuelos estadounidenses y 4.000 en 54 vuelos de aliados estadounidenses, apuntó el Pentágono. Más de 300 estadounidenses han sido evacuados de Kabul en las últimas 24 horas, lo que eleva la cifra a 5.100 desde julio. El Departamento de Estado dijo el jueves que cerca de 1.000 estadounidenses tenían la intención de salir de Afganistán y que la “gran mayoría” ya estaba tomando medidas para abandonar el país. Según el Pentágono, hay cerca de 5.400 personas en el aeropuerto de Kabul esperando subirse a un vuelo.
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A pesar de las presiones internacionales para extender las operaciones de evacuación, tanto el presidente Joe Biden como Defensa han descartado prolongar la estancia de los soldados extranjeros más allá del 31 de agosto. Los talibanes ven como una “línea roja” que se cumpla ese plazo y se han comprometido a reanudar los vuelos comerciales una vez que recuperen el control del aeródromo. “No especularía de una forma u otra sobre lo que sucederá después de que termine esta misión en particular. Pero no me imagino un papel militar significativo”, ha afirmado el secretario de prensa del Pentágono, John Kirby.
Estados Unidos utilizará tres bases militares adicionales a las cuatro operativas para acoger a “los afganos solicitantes de visas especiales de inmigrantes, sus familias y otras personas en riesgo”, ha asegurado Kirby. Las bases de Marine Corps Base Quantico y Fort Pickett, ubicadas en Virginia, y la de Holloman Air Force Base, en Nuevo México, tienen capacidad para recibir a 50.000 personas.


