El Centro de Coordinación y Emergencias del Gobierno de Canarias ha anunciado este viernes que el volcán de La Palma, que entró en erupción el pasado domingo, ha intensificado los fenómenos explosivos, lo que ha provocado que aumente el alcance del material piroclástico expulsado y de la ceniza, que ya llega a la isla vecina de La Gomera. Esta nueva situación ha obligado a evacuar nuevas poblaciones, Tajuya, Tacande de Abajo y la parte de Tacande de Arriba que aún estaba fuera de peligro, y se ha pedido a los vecinos que acudan al campo de fútbol municipal de El Paso. El empeoramiento de la situación ha llevado a las compañías aéreas Iberia, Binter y Canaryfly a suspender todos sus vuelos con La Palma.
El Instituto Volcánico de Canarias ha informado, además, de que se ha abierto una nueva boca eruptiva en el flanco activo del cono. Las explosiones se han hecho más frecuentes en los últimos minutos y son perfectamente audibles desde todos los puntos de los municipios de El Paso (donde se ubica el volcán) y Los Llanos de Aridane (el más poblado de la isla).
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La Guardia Civil ha llegado hasta el mismo punto en el que el Instituto Geográfico Nacional tiene su centro operativo, a unos tres kilómetros del volcán, para desalojar la zona, llena de turistas y curiosos. Se trata del lugar en el que las televisiones realizan sus directos, junto a la parroquia La Sagrada Familia, en un mirador con una vista idónea del volcán. Bajo esa parroquia, en unas dependencias municipales, los periodistas tienen una oficina improvisada. Ya no se puede estar allí. “O se meten en casa o hay que irse, porque la explosividad va a más”, alertaban los agentes a los curiosos, informa Javier Salas desde El Llano.
Las terrazas de la hostelería en la localidad de El Paso se han quedado desiertas y la gente se refugia en el interior de los restaurantes para seguir las informaciones de la televisión. Así huyen de la ceniza, del continuo pasar de vehículos con sirenas y del impacto de las ondas expansivas de la explosividad volcánica, que golpean los cristales de todo el municipio. Todo bajo un cielo negro, provocado por la nube de humo de la erupción.
La nueva colada surgida este viernes, cuyas cenizas están alcanzando la isla vecina de La Gomera, tiene bloques de gran tamaño que podrían estar asociados al hundimiento parcial del centro eruptivo inicial. La colada principal, la más antigua, avanza a ahora a una velocidad menor a un metro por hora. Esta ralentización se ha ido produciendo en los últimos días.


