El legado de Pau Gasol se revela a través de la admiración y el respeto de compañeros y rivales, entrenadores y aficionados de todo el mundo. Ricky Rubio, un chaval de 17 años cuando en 2008 empezó a jugar en la selección junto al que era su ídolo y al que después, desde 2011, se enfrentó en múltiples ocasiones en la NBA, define la estela que deja Pau. “Ha sido un referente, ha roto barreras y ha situado a España y a los jugadores europeos a un gran nivel en la NBA”. El base de 30 años que esta temporada se estrena con la camiseta de Cleveland Cavaliers subraya: “Debemos estarle muy agradecidos. El baloncesto es lo que es ahora en España y en Europa gracias en parte a él. Me quedo con su liderazgo, difícil de encontrar, y todavía más en su posición de pívot porque normalmente son más bien los aleros y los bases los que suelen ejercer ese papel. Él lo ha desempeñado con una gran inteligencia y ha demostrado siempre sus ganas de ser mejor y de ayudar a que sus compañeros sean mejores”.
Phil Jackson, el entrenador de los 11 anillos de campeón de la NBA y de los Lakers cuando llegaron a tres finales seguidas y ganaron los títulos en 2009 y 2010, describe en su libro Once anillos cómo veía a Pau Gasol cuando llegó al equipo en febrero de 2008. “Era maduro, inteligente, poseedor de una profunda comprensión de nuestro deporte y dispuesto a adoptar una función subalterna, si era necesario, con tal de aumentar las probabilidades que tenía el equipo para ganar. Fue la persona correcta en el momento adecuado. En cuanto se incorporó, dejamos de ser un equipo que luchaba por arañar cien puntos por encuentro para transformarnos en una veloz máquina de anotar que promediaba más de 110 puntos y se divertía muchísimo al conseguirlo”.
Pau Gasol iba de estrella cuando todavía no lo era. Tenía 18 años. Durante la temporada 1997-1998 se le veía casi siempre en compañía de Juan Carlos Navarro. Eran dos de las promesas de la cantera del Barça, a la que la Bomba había llegado un poco antes que el que iba a ser su amigo y compañero en el equipo y en la selección. Sasha Djordjevic, el base serbio fichado tras su paso por Portland, era el líder del equipo. El ahora entrenador del Fenerbahçe, de 54 años, recuerda: “Cuando lo veía fumando con Navarro -siempre estaban juntos-, les daba algunas collejas y les decía que allá ellos si querían echar al traste su carrera por una tontería. Ellos me daban la razón. Cuando se dio cuenta de que podía triunfar, cambió su actitud y multiplicó sus esfuerzos”.
Los reyes del mambo
El pívot titular cuando Pau empezó a entrenarse con el primer equipo del Barcelona en 1998 era Roberto Dueñas, de 2,21 metros. “Intenté hacer lo mismo que habían hecho conmigo los veteranos como Nacho Rodríguez. Tratabas de cuidarles un poco, de aconsejarles, también a Navarro. Pero en su caso, más allá de pegarle bastante en los entrenamientos, pocas cosas le pude enseñar de cuanto consiguió después”, cuenta Dueñas. “Aquella generación llegaba con ímpetu. Era como si dijera: ‘Yo soy el rey del mambo y lo hago todo bien’. Mi primer recuerdo de él es que tenía unas cualidades físicas impresionantes. Al principio se quejaba un poco de que le hacían faltas. Después del primer año, hizo un cambio de chip. Se dio cuenta de que podía ser la leche. Cambió la actitud en los entrenamientos y en el gimnasio, que no le gustaba mucho, y empezó su historia. Ha marcado una época en el baloncesto español y en la NBA. Eso es inapelable. Para mí los dos jugadores mejores de la historia del baloncesto español son Juan Carlos Navarro y él, aunque no me gusta hacer comparaciones. Para mí lo que los hace diferentes, además marcaron una época tanto a nivel de títulos como de juego, es que dejan una huella por su mentalidad y por cómo juegan los equipos en el Barça y sobre todo en la selección. Marcaron un antes y un después en la historia del baloncesto español, y esto es algo palpable”.
Marc Gasol, además de hermano de Pau, ha sido su compañero en la selección, su rival en la NBA. Compartieron el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes en 2015, el año en el que protagonizaron el histórico salto inicial en el All Star de la NBA. “El talento de Pau no lo tiene nadie más. No he visto a nadie hacer lo que hace él. Además, es constante y trabaja duro para llegar al máximo. No he visto nunca a nadie como él”, sentencia.
Jorge Garbajosa, presidente de la Federación Española de Baloncesto y excompañero de Pau en la selección, opina: “Uno de los mejores jugadores de la historia del baloncesto en el mundo abandona su carrera y eso es siempre un motivo de tristeza. Pero también es motivo de satisfacción y alegría en el sentido de que ha tenido la capacidad y el tesón para decidir por él mismo cómo y cuándo se retira. Su legado es eterno”.
Sergio Scariolo, el seleccionador español, fue tajante ya el día que Pau disputó su último partido con España, el 3 de agosto contra Estados Unidos: “Se va una leyenda, no del baloncesto español, sino del deporte mundial”.
Los Lakers, el equipo en el que Pau triunfó y ganó dos anillos en 2009 y 2010 y que según The Athletic planea retirar su camiseta con el número 16, publicaron en su cuenta de Twitter: “Un héroe en Los Ángeles, una leyenda del baloncesto en todo el mundo. Felicidades por tu retirada, Pau”. Adam Silver, comisionado de la NBA, también envió un comunicado tras la retirada del pívot español: “Pau Gasol es sin duda uno de los más destacados jugadores de su generación. Inspiró a innumerables aficionados por sus habilidades y su pasión por el juego. Pero lo que le hace especial es su infatigable compromiso con España y con otras coomunidades del mundo. Felicitamos a Pau por su extraordinaria carrera y le agradecemos por su dedicación como embajador de nuestra Liga”.
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