Los asignó a funcionarios, familiares, amigos y empresarios. Incluso los utilizó en labores domésticas
Cuatrocientos veinticuatro policías de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Michoacán fungieron como escoltas de funcionarios, familiares, amigos y empresarios, incluso como choferes, asistentes, secretarios particulares y empleados domésticos, durante el gobierno del perredista Silvano Aureoles Conejo, acusó ayer el mandatario morenista Alfredo Ramírez Bedolla, quien cumplió 20 días en el cargo, informan para La Jornada el corresponsal Ernesto Martínez Elorriaga.
Sólo para el resguardo de oficinas y de la Casa de Gobierno, residencia oficial del titular del Ejecutivo estatal en turno, así como para la seguridad de su familia, Aureoles Conejo destinó 186 uniformados.
Mientras, en Aguililla y Tepalcatepec hay una situación crítica (causada por la delincuencia) y ahí es donde debería estar la policía, reprochó Ramírez Bedolla.
El mandatario michoacano mencionó que 25 oficiales cuidaban a presidentes municipales; 24, a diputados locales y 32 estaban como escoltas del director del Instituto Estatal de Estudios Superiores en Seguridad y Profesionalización Policial Michoacán.
En tanto, la SSP dio a conocer que sólo 78 de esos policías que fungían como guardaespaldas se han reincorporado a sus labores.
Alfredo Ramírez precisó que están por realizarse auditorías para transparentar el manejo de recursos de la administración anterior, y a partir de ahora se emitirá un reglamento interno para determinar si un funcionario requiere o no seguridad particular, pues está consciente que hay personas que corren peligro en la función pública.
Agregó que utilizará un grupo de escoltas, pero sin exageraciones, porque es una pena que los elementos de Seguridad Pública aparte de hacer labores de guardaespaldas, también los hayan utilizado como choferes, asistentes, secretarios particulares y hasta como trabajadores domésticos.


