jueves, abril 16, 2026
  • Media Kit
  • Terminos y Condiciones
  • Compliance & Copyright
  • Quienes Somos
  • Trabaja con Nosotros
  • Contacto
  • RSS
Columna Digital
  • Internacional
  • Nacional
  • Política
  • Negocios
  • Estados
  • Deportes
  • columnas
  • Cultura
  • Gastronomía
  • Lifestyle
  • Tecnología
  • Salud
  • Viajes
  • Login
No Result
View All Result
Columna Digital
Home Internacional

El tiempo en nuestras manos

Redacción by Redacción
26 octubre, 2021
in Internacional
Reading Time: 5 mins read
A A
0
944
VIEWS
Share on FacebookShare on Twitter

La distribución del tiempo responde a los diferentes niveles de poder de los seres humanos y se comporta, en consecuencia, como un mecanismo de control social. A medida que se sube en la escala socioeconómica, se dispone de más tiempo libre y de mayor poder de decisión sobre qué hacer con ese tiempo y cómo repartirlo.

Aunque pueda resultar paradójico, el personal directivo (supuestamente, las personas más ocupadas del mundo laboral), es más dueño de su tiempo que los trabajadores de base. Casi una de cada tres personas de la Unión Europea con un nivel educativo alto declaraba poder decidir sobre su tiempo en mucha mayor medida que las personas trabajadoras de menor nivel (un 30% frente a un 12%, según datos de Eurostat en 2019).

Del mismo modo, los hombres disponen de su tiempo con mucha mayor libertad que las mujeres. La pandemia lo ha puesto de manifiesto al confinar a toda la población, pero son ellas quienes declaran haber asumido mayoritariamente las responsabilidades escolares y el cuidado de las personas y tareas domésticas. El Centro de Estudios y Opinión de la Generalitat de Cataluña muestra que el 40,7% de las mujeres afirma no haber tenido ningún tipo de corresponsabilidad en el ejercicio de las tareas del hogar, mientras que el 50,8% declara haberse dedicado en exclusiva a las responsabilidades escolares.

Más información

Estas significativas diferencias en la capacidad de disponer del propio tiempo entre seres humanos son las que han conducido al concepto “pobreza de tiempo”, que es uno de los grandes problemas de nuestra época.

Debido a esta desigual distribución del tiempo, las mujeres del movimiento feminista reivindicaron en las últimas décadas del siglo XX la necesidad de una equiparación de hombres y mujeres en el horario laboral y en el doméstico, así como medidas de conciliación para poder ocuparse de las tareas del hogar y cuidados de personas dependientes, trabajos imprescindibles para la supervivencia de la especie. Fruto de sus reivindicaciones aparecieron las primeras medidas de conciliación, el famoso equilibrio entre vida personal y laboral basado, sobre todo, en la concesión de permisos para ocuparse de aspectos relacionados con la maternidad y en medidas empresariales de flexibilidad horaria para realizar tareas tan necesarias como dejar a las criaturas en la escuela, acudir a las reuniones de madres y padres o cuidar a algún miembro de la familia enfermo.

Sin embargo, años después, las evaluaciones sobre estos programas que se implantaron en el ámbito público y privado han demostrado su insuficiencia. Se observó que, de forma abrumadora, eran adoptados por mujeres, perpetuándose así su rol de cuidadoras-domésticas frente al papel masculino de proveedores-económicos principales. Debido a ello, a principios del nuevo siglo se acuñó una nueva palabra, la “corresponsabilización”, se iniciaron campañas de concienciación masculina y, además, en muchos países como España, se ha avanzado en la equiparación de los permisos de paternidad con los de maternidad. Un gran paso, sin duda.

Y, sin embargo, tampoco es suficiente. Por eso hablamos ya del surgimiento de una segunda generación de políticas de nueva organización del tiempo: unas políticas que van más allá de la conciliación y la corresponsabilidad (aunque las incluyen) porque se dirigen a cambiar la organización del tiempo en su globalidad, con la intención de mejorar el bienestar y la salud de nuestra sociedad.

Información

La pandemia vírica que estamos viviendo ha contribuido a acelerar algunos cambios. Las organizaciones se flexibilizan y comenzamos a ver modelos híbridos de trabajo, combinando la presencialidad en la empresa con el trabajo a distancia desde el hogar. Como toda nueva medida, han aparecido sin apenas regulación, lo cual las convierte en potencialmente peligrosas para los derechos de las personas trabajadoras, cuando no en directamente lesivas, como es el caso de la combinación entre tiempo vacacional y laboral (acuñado como “trabaciones”, emulando a la expresión anglosajona workation). Diferentes modelos híbridos que ya han saltado a los medios de comunicación son, también, las “mesas calientes” que consisten en la desaparición del espacio privado en la empresa y utilización de mesas polivalentes para las personas que las ocupan, entendiendo que una mayoría estará trabajando en su hogar, o el nomadismo digital, que consiste en vivir en un lugar diferente al que está radicada la empresa para la que se trabaja.

Aún con todas las alertas, se trata de diversos modelos que, bien regulados, pueden permitir mayor flexibilidad (y, por tanto, mayor capacidad de conciliación), pero también una mejora importante en el medio ambiente y en los niveles de contaminación al disminuir el impacto del transporte, la reducción de horas en viajes y traslados, etc. El teletrabajo, por tanto, y sus diferentes modalidades forman parte de esta nueva generación de políticas del tiempo, aunque habrá que neutralizar sus riesgos, tales como el eventual abuso sobre las personas trabajadoras, el aislamiento y la soledad, la dificultad de progresar en el ámbito empresarial, la mayor carga sobre las mujeres del cuidado familiar o el incremento de la brecha salarial para las mujeres que teletrabajan.

Se suman a la lucha contra la contaminación proyectos como “la ciudad de los 15 minutos” (lema que ha popularizado la alcaldesa de París y presidenciable a la república francesa Anna Hidalgo) que premia la proximidad de servicios y actividades a un radio que se pueda alcanzar a pie en un cuarto de hora, o las “semanas de 4 días” que algunas empresas están empezando a aplicar.

Información

La irrupción de la tecnología deberá constituir así un tercer eslabón de las nuevas políticas de tiempo. Si bien cada vez hay más robots que liberan tiempo para los seres humanos, no es menos cierto que se ha incrementado radicalmente la conexión a internet y que la llamada “adicción a las pantallas” está provocando problemas en el rendimiento escolar de los jóvenes y en el desempeño laboral de las personas trabajadoras. Comporta, además, un perjuicio de la salud física al promover un mayor grado de sedentarismo, entre otros efectos, y de la salud mental en forma de estrés, insomnio o ansiedad. De ahí la nueva demanda sindical de medidas obligatorias de “desconexión digital” para permitir el descanso, el sueño y la autonomía de las personas trabajadoras. Algunos países, como Francia, ya han elaborado una normativa limitadora y es que, como señala el experto en usos del tiempo, Carl Honoré, “en un mundo adicto a la velocidad, la lentitud es un superpoder”.

De todo ello se va a debatir extensamente en el 43º Congreso de la Asociación Internacional para la Investigación del Uso del Tiempo que se celebra por primera vez en nuestro país en la ciudad de Barcelona durante los días 27 y 29 de octubre.

Y se abordará también en este congreso la liberación de tiempo personal que la nueva generación de medidas permite. Porque el tiempo personal es necesario para la propia salud, para el cultivo de la cultura, para fortalecer las relaciones afectivas, para la actividad deportiva y el desarrollo individual, en suma. Pese a lo que cotidianamente podamos sentir, el tiempo no es esencial, como aseguraba la filósofa estadounidense Carol K. Anthony en su Guía del I Ching: el tiempo es la esencia.

Sara Berbel Sánchez es doctora en Psicología Social y Gerenta Municipal del Ayuntamiento de Barcelona.

Previous Post

El panadero del Euromillón pone punto y final a sus sicav

Next Post

El misterioso robo y falsificación del primer mapa del Caribe

Next Post

El misterioso robo y falsificación del primer mapa del Caribe

abril 2026
LMXJVSD
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930 
« Mar    

BROWSE BY TOPICS

2025 america AMLO Arte ciudad Claudia Sheinbaum Columna Digital Cultura Deportes Dimension Turistica Donald Trump economia Elecciones españa Estados Unidos Finanzas fútbol gobierno guerra Historia Innovación Internacional israel justicia Latinoamérica Liga MX Medio Ambiente Moda México noticias noticias michoacan noticias morelia noticias morelia ultima hora Opinion politica Rusia salud Seguridad Sociedad Tecnología Tendencias trump Turismo ucrania Violencia

Busca una Noticia

No Result
View All Result

Columna Digital es una marca de Grupo Editorial Guíaaaa ® integrado por Periodistas y Columnistas mexicanos interesados en la objetividad informativa.

Links Rapidos

  • Media Kit
  • Terminos y Condiciones
  • Compliance & Copyright
  • Quienes Somos
  • Trabaja con Nosotros
  • Contacto
  • RSS

Categorías

  • columnas
  • Cultura
  • Deportes
  • Estados
  • Gastronomía
  • Internacional
  • Lifestyle
  • Nacional
  • Negocios
  • Política
  • Salud
  • Tecnología
  • Viajes

Columna Digital

Columna Digital HD Logo
Columna Digital HD Logo

Grupo Editorial Guíaaaa / Fundado en 1988.

  • Media Kit
  • Terminos y Condiciones
  • Compliance & Copyright
  • Quienes Somos
  • Trabaja con Nosotros
  • Contacto
  • RSS

© 2021 Columna Digital - Copyright © Todos los derechos reservados Grupo Editorial Guiaaaa.

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password?

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In
No Result
View All Result
  • Internacional
  • Nacional
  • Política
  • Negocios
  • Estados
  • Deportes
  • columnas
  • Cultura
  • Gastronomía
  • Lifestyle
  • Salud
  • Tecnología
  • Viajes
  • Radio Columna Digital

© 2021 Columna Digital - Copyright © Todos los derechos reservados Grupo Editorial Guiaaaa.