Alemania se prepara para tener este miércoles un inédito Gobierno de coalición liderado por el partido socialdemócrata y con dos socios, verdes y liberales, de posiciones muchas veces opuestas pero que han conseguido ponerse de acuerdo para inaugurar juntos la era posMerkel. A dos días de su estreno como canciller alemán, Olaf Scholz ha desvelado este lunes la composición de su Ejecutivo. Se conocían los ministros elegidos por Los Verdes y el FDP, pero faltaban los siete socialdemócratas. Finalmente serán cuatro mujeres y tres hombres, lo que deja un gabinete paritario (ocho y ocho), si no se cuenta al propio canciller. Es, en todo caso, más igualitario que el último Gobierno de Angela Merkel, con nueve ministros y seis ministras.
El acuerdo de Gobierno, un texto de 177 páginas negociado en apenas un mes, dos después de las elecciones federales, tiene ya el visto bueno de los tres partidos. Los verdes lo sometieron a consulta de sus bases, 125.000 afiliados, y este lunes comunicaron el resultado: 86% de aprobación. Socialdemócratas y liberales celebraron sendos congresos virtuales durante el fin de semana y sus cúpulas refrendaron el pacto con un 98,8%, en caso del SPD, y un 92%, del FDP. “El nuestro será un Gobierno de tres partidos que quieren más progreso para Alemania”, ha dicho Scholz, que lo ha calificado de “nuevo comienzo” y apostado por pensar en el largo plazo. Su intención, aseguró, es que los alemanes den su confianza de nuevo a la coalición semáforo ―por los colores con los que se representan los tres partidos― dentro de cuatro años.
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La pandemia es la tarea más urgente del nuevo gabinete. La presión para que el Gobierno se ponga manos a la obra es máxima después de semanas de críticas por la inacción del periodo transitorio entre gobiernos. El nombramiento del diputado socialdemócrata Karl Lauterbach como ministro de Sanidad, puesto clave para la gestión de la cuarta ola, responde a esa prioridad. Se especuló con que podría ocuparlo una mujer para que así el Ejecutivo fuera completamente paritario, pero finalmente Scholz ha designado a este epidemiólogo, formado en Harvard, que ha sido una de las caras más habituales en los medios de comunicación desde el inicio de la pandemia.
Lauterbach defiende la vacunación obligatoria y llevaba meses alertando de que sin restricciones y con una tasa baja de vacunación la cuarta ola en Alemania sería desastrosa, como está sucediendo. Es uno de los personajes más atacados por los antivacunas y los autodenominados Querdenker (pensadores laterales) que protestan contra las medidas para evitar la expansión de los contagios. Si de él dependiera, discotecas y bares ya estarían cerrados en todo el país. “Lucharemos contra la pandemia con todas nuestras fuerzas”, ha prometido Scholz este lunes. La semana pasada el próximo canciller encargó al general Carsten Breuer la creación de un equipo de crisis ―formado por representantes de los Gobiernos federal y estatales y expertos― para gestionar lo que el Gobierno en funciones ha calificado de “emergencia nacional”.
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