La última caravana de migrantes centroamericanos ha entrado este domingo en Ciudad de México entre fuertes tensiones con miembros de la Secretaría de Seguridad Ciudadana. Un grupo de unas decenas de personas ha chocado con elementos de la policía, que intentaban bloquear su avance por la carretera procedente de Puebla. La marcha ha tratado de superar a la fuerza a los agentes a la altura del puente de la Concordia, en Santa Martha Acatitla, en la colonia de Iztapalapa, lo que ha desembocado en una escena de forcejeos, gritos y cargas que se ha alargado por varios minutos, según recogen videos y testimonios de testigos presentes en el lugar.
Entre los gritos de los integrantes de la caravana pidiendo ayuda e insultos a los agentes de testigos que presenciaban desde la distancia el enfrentamiento, la marcha ha tratado de abrirse paso entre una muralla de decenas de policías, que han respondido con cargas y gas lacrimógeno, según los propios migrantes. “Nosotros queríamos pasar, no nos dejaron Y seguimos empujando. Nos acorralaron y nos tiraron gases, agarraron a varias mujeres del pescuezo, los niños quedaron tirados abajo y nos empezaron a golpear. No sé qué pasó, pero mucha gente anda buscando a sus familiares, hay gente herida”, ha declarado uno de los migrantes, que ha preferido no dar su identidad por seguridad, a voluntarios de la Brigada Gilberto Bosques Saldívar, que acompañan al contingente. A la hora de la publicación de esta noticia la Secretaría de Seguridad Ciudadana no se ha pronunciado al respecto.
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Las autoridades han habilitado un albergue para que los integrantes de la caravana pasen la noche en Santa Martha Acatitla, aunque los migrantes han rechazado su uso. En su lugar, pretenden llegar a la Basílica de la Virgen de Guadalupe, que celebra este domingo su festividad. “Nosotros queremos llegar hasta la Basílica, y no sé por qué no quieren que subamos, queremos dar las gracias, venimos desde Tapachula caminando. Es algo injusto lo que están haciendo, recibirnos así, solo queremos ir a la basílica, creo que eso no se le puede negar a nadie”, aseguraba la misma fuente anónima en una grabación que han tomado los brigadistas.
El enfrentamiento se ha saldado con al menos una decena de heridos entre los migrantes, uno de ellos de gravedad al haber recibido una pedrada en la cabeza, según el diario La Jornada, que también habla de “varios policías con lesiones”. La Comisión de Derechos Humanos de la capital ha intervenido en el conflicto para mediar entre las autoridades y los integrantes de la caravana. Finalmente, los agentes han acordado retirarse y permitir el paso de la marcha, que ha proseguido su camino hacia la Basílica de Guadalupe en autobuses gestionados por la Comisión, donde esperan pasar la noche.
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