El expresidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ha anunciado su salida del despacho de abogados Martínez-Echevarría casi dos años después de fichar por la firma, según adelantó El Confidencial, y ha confirmado este diario a través de fuentes del bufete. El despacho apercibió al exlíder de Cs ―que hasta ahora era el presidente ejecutivo― y a su compañero y vicepresidente ejecutivo del bufete, el ex secretario general de Cs, José Manuel Villegas, porque “su productividad estaba alcanzando niveles preocupantes”. En Martínez-Echevarría explican que “su implicación fue nula desde el principio”, y se muestran “muy sorprendidos” de haber recibido la renuncia por un correo electrónico. En cambio, Rivera y Villegas aseguran a Europa Press que se marchan por “incumplimientos contractuales” de la empresa. Los dos exdirigentes del partido afirman que seguirán en el sector privado y descartan volver a la política.
Tanto Rivera como Villegas explican que han adoptado la decisión de dejar el bufete de forma “sosegada” y “tras dos años de reiterados incumplimientos contractuales”, a pesar de que aún quedaban tres años para que sus contratos vencieran. Además, han deslizado que emprenderán la nueva andadura profesional junto a “más gente”.
Desde el bufete subrayan que, pese a que desde su entrada no “han alcanzado unos objetivos mínimos de rendimiento”, han sido “condescendientes” con ambos exdirigentes de Cs y les han avisado reiteradamente para que respondiesen conforme a las labores pactadas, cuya función se basaba en “las relaciones públicas” para atraer nuevos clientes. Unos términos que, según estas fuentes autorizadas del despacho, no se han cumplido. “Por eso [por haber sido condescendientes] nos sorprende tanto encontrar por medio de terceros esta comunicación. Nos envían un email a través de su abogado en lugar de decírnoslo en persona. Hemos intentado ponernos en contacto con ellos, pero no responden el teléfono. Hasta el viernes estaban en el despacho organizando reuniones”, se quejan dichas fuentes. Desde Martínez-Echevarría no quieren comentar el “incumplimiento contractual” al que Rivera hace referencia, y apuntan a que su nuevo destino les “habría pedido” aducir esos motivos para poder incorporarse a un nuevo puesto.
Han sostenido que de estos casi dos años en el bufete, al que llegaron tras su salida de Cs, se llevan “una buena experiencia profesional” en la que han obtenido los mejores resultados de la firma y crecido en plena pandemia.
“El despacho ha pasado de facturar 16 millones a casi 20 y la oficina de Madrid ha pasado de facturar 1,5 millones a facturar casi 4 millones”, han puesto de relieve, al tiempo que han agradecido el trabajo a los compañeros que les han acompañado y a los clientes “que han confiado en este proyecto”.
Desde que dejó la formación que ahora lidera Inés Arrimadas en noviembre de 2019, Rivera ha reiterado que ni piensa volver a Ciudadanos ni integrarse en otro partido. Y así lo ha confirmado también en algunas de sus últimas apariciones públicas relacionadas con el sector académico, como la inauguración del máster en Acceso a la Profesión de Abogado de la Universidad San Pablo CEU, el pasado octubre, o la presentación del Instituto de Liderazgo del CES Cardenal Cisneros, en noviembre. Fue en la Convención Nacional del PP, en octubre, cuando se despertó gran expectación en torno al exlíder de Ciudadanos, al que muchos esperaban ver en Valencia, tras recibir la invitación del partido de Pablo Casado. Una invitación que podía suponer un acercamiento de Rivera a las filas populares, pero que finalmente rechazó.
Rivera fichó como presidente ejecutivo por el despacho Martínez-Echevarría, que pasó a llamarse Martínez-Echevarría & Rivera Abogados, hace menos de dos años. La firma confió en la figura del expresidente de Ciudadanos, al que se le presumía una alta capacidad de gestión y de toma de decisiones. También una agenda y unas relaciones privilegiadas. En marzo de 2020, la idea del bufete, originario de Málaga y con presencia en Granada, Almería y Córdoba, era la de crecer en la Andalucía occidental. Especialmente, en Sevilla y en el entorno de la Junta, cogobernada por Ciudadanos y el PP. En aquel momento, Ciudadanos formaba también parte del Ejecutivo de la Comunidad de Madrid y, como hasta ahora, del Gobierno municipal. “El reto es crecer, crecer y crecer”, afirmó Rivera en una conferencia de prensa tras su fichaje, en marzo de 2020, la primera que ofreció desde que dimitió como líder de la formación.
El expresidente de Ciudadanos
Renunció en noviembre de 2019, tras las elecciones generales en las que Cs protagonizó uno de los mayores batacazos electorales, al bajar de los 52 diputados conseguidos en abril del mismo año hasta los 10 tras la repetición electoral.
Rivera ya había trabajado como abogado de La Caixa antes de entrar en política. También Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal, ambas abogadas del Estado, ficharon por despachos de abogados (Cuatrecasas y CMS Albiñana & Suárez de Lezo, respectivamente) después de abandonar la política. “Vuelvo a mi profesión”, proclamó Rivera tras anunciarse su fichaje.
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