España prefiere acelerar la relación con México en vez de tomar una “pausa”. Ese es el mensaje que ha mandado el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, en una rueda de prensa en Madrid este lunes. Las declaraciones de Albares se producen después de que el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, dijera la semana pasada que lo mejor era “pausar” las relaciones entre ambos países “para respetarnos y que no nos vean como tierra de conquista”. Albares ha buscado reducir las tensiones de los últimos días, pero ha insistido en que los dichos del mandatario están “injustificados”.
“Lo que tenemos que hacer es acelerar nuestras relaciones”, ha dicho Albares, en una conferencia conjunta con su homólogo de Países Bajos, Wopke Hoekstra. “En este momento, las relaciones no están pidiendo una pausa, están pidiendo que los Gobiernos acompañemos lo que no deja de ser una aceleración año a año desde hace por lo menos 15 o 20 años”, ha insistido.
Las declaraciones que hizo López Obrador en su conferencia de prensa diaria provocaron sorpresa en España por el tono y porque no se había ventilado ningún conflicto público en la relación bilateral. “No queremos que nos roben, así como los españoles no quieren que les robe ningún país”, dijo el Ejecutivo el miércoles pasado. Apenas a finales de enero, el Gobierno de Pedro Sánchez había dado su beneplácito a la propuesta mexicana para la Embajada en Madrid, Quirino Ordaz, exgobernador opositor del Estado de Sinaloa, aunque la aprobación tardó meses más de lo previsto. El país latinoamericano discute una nueva reforma eléctrica que privilegia el papel del Estado mexicano en detrimento de inversiones extranjeras en el sector.
Albares tuvo ese miércoles una llamada telefónica con el titular mexicano de Exteriores, Marcelo Ebrard, y dijo que la conversación fue en buenos términos. Ambos coincidieron en la toma de protesta de la nueva presidenta de Honduras, Xiomara Castro, el 27 de enero. “Siempre que nos hemos cruzado hemos tenido encuentros muy cordiales”, dijo el ministro español.
Un día después, López Obrador descartó una “ruptura” y dijo que se trataba de una “protesta fraterna”. El mandatario se ha quejado directamente del papel de empresas españolas como Repsol, OHL e Iberdrola: “Abusaron de nuestro país y de nuestros pueblos”. Algunos sectores critican que el conflicto bilateral ha surgido de la nada para desviar la atención de otros cuestionamientos y que ha sido una herramienta del presidente para reivindicar su proyecto de gobierno a dos meses de una cita crucial: el referendo sobre revocación de mandato.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook y Twitter, o visitar nuestra pagina oficial.
La nota precedente contiene información del siguiente origen y de nuestra área de redacción.


