La guerra que Rusia ha emprendido contra Ucrania está desestabilizando los mercados financieros internacionales en general y el sistema financiero ruso en particular. El rublo se ha desplomado este lunes más de un 30% frente al dólar y el euro en el mercado Forex tras el anuncio de las sanciones por parte de la Unión Europea y Estados Unidos. La decisión de excluir algunos bancos rusos del sistema de comunicaciones interbancario internacional Swift y la congelación de las transacciones con el Banco Central de Rusia (BCR) ha golpeado al corazón financiero de Moscú.
Para tratar de contener la sangría, el Banco Central de Rusia ha duplicado los tipos de interés al 20% y ha impuesto límites para evitar la fuga de capitales. El organismo ordenó abrir más tarde los mercados bursátiles y suspendió la venta de valores en nombre de no residentes “para garantizar la protección de los derechos e intereses legítimos de los inversores en los mercados financieros”. Así, nada más a comenzar las operaciones, pasadas las 10.00 de la mañana, la moneda rusa se devaluaba de 93 a 100 rublos por euro, y de 83 a 90 rublos por dólar.
El Banco Central ha elevado los tipos de interés del 9,5% al 20% “para asegurar que el incremento de las tasas de los depósitos compense los riesgos de depreciación y de inflación. Esto contendrá la estabilidad de las finanzas y los precios, y protegerá los ahorros de los ciudadanos de la devaluación”, explicó el organismo en un comunicado.
Poco después de las 09.00 hora local (06.00 GMT) el rublo perdía un 28,34 % frente al billete verde, cuya tasa de cambio se situó en 107,48 dólares por rublo. La moneda rusa caía a su vez un 27,02 %, hasta 119,8 euros por rublo. En el caso del dólar, se trata de una caída récord desde al menos 1993 y en el del euro es el máximo desplome desde al menos 1994. La depreciación de la divisa rusa comenzó el pasado jueves ante la ofensiva militar lanzada el pasado jueves por Rusia en Ucrania. Ese día la Bolsa de Valores de Moscú se desplomó más de un 33%.
Los mercados financieros internacionales no permanecen ajenos al huracán que se vive en el Este de Europa. La mayoría de plazas europeas han iniciado la sesión con fuertes pérdidas en otro lunes negro para los inversores. El Ibex 35, el principal indicador de la Bolsa española, se dejaba un 2,13%. Los principales parqués también han amanecido con pérdidas próximas al 2%. El Dax alemán se deja un 1,88%; el CAC francés, un 2,12% y el Euro Stoxx 50 pierde un 2,3%.
El diario económico RBK informa hoy que el BCR decidió prohibir además a los corredores la venta de valores de empresas o personas extranjeras. El Banco de Rusia ha tomado asimismo medidas para garantizar la estabilidad financiera de los bancos sancionados, como la liberación de las reservas de capital acumuladas por valor de 733.000 millones de rublos (6.245 millones de euros o 6.963 millones de dólares) para préstamos de consumo e hipotecas. Además, a partir de hoy reanuda la compra de oro en el mercado nacional, según anunció el domingo.
El Banco Central ha utilizado más contramedidas contra esta avalancha. Entre otras ha intervenido en los mercados vendiendo divisas por más de 84.000 millones de rublos y ha permitido que las entidades rusas usen sin restricciones las dotaciones de capital que tenían que proveerse al conceder préstamos al consumo e hipotecas no garantizadas. Según Interfax, estos “colchones” ante impagos sumaban actualmente unos 733.000 millones de rublos, unos 6.000 millones de euros.
El golpe llegó el fin de semana por diferentes frentes. La Unión Europea y Estados Unidos acordaron desconectar la mayoría de bancos rusos del sistema de pagos Swift, lo que complica las transferencias con el extranjero; congelaron gran parte de los 570.000 millones de euros que tenía ahorrados el banco central ruso en reservas de oro y divisas extranjeras para hacer frente a contingencias; y vetaron las operaciones de las grandes compañías rusas en los mercados occidentales, entre otras medidas. Como resultado, los inversores han huido en estampida de Rusia.
Los bancos cerraron el domingo por festivo, pero las operaciones telemáticas ya avisaban del golpe. Algunas entidades como Sberbank se curaron en salud y cambiaban euros a más de 150 rublos en sus aplicaciones y cajeros.
El anuncio de las sanciones llevó a las agencias de calificación crediticia a situar la calidad de la deuda rusa en el nivel del bono basura. Standard & Poor’s redujo el viernes la nota rusa de -BBB a -BB, y esto supone que Rusia deberá pagar una prima de riesgo mayor por financiarse en el exterior.
En cualquier caso, esta es la menor de las preocupaciones del Kremlin. Los estadounidenses tenían prohibido adquirir nuevos bonos rusos en dólares desde la anexión de Crimea en 2014 y la deuda pública rusa apenas ronda el 18% de su producto interior bruto, según los datos de Statista.
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