Más de 150 agentes de la Policía Nacional se han desplegado, este martes, entre Rota y Chipiona para asestar un nuevo golpe al narco en Cádiz. ”Hoy han estado muy tranquilos. Éramos tantos policías que tenían claro quienes éramos”, ha explicado uno de los investigadores. El agente remarca el matiz porque la última vez que se vieron las caras con los integrantes de este grupo no fue todo tan pacífico. Ocurrió la madrugada del pasado 20 de octubre en Lebrija (Sevilla), cuando los policías fueron recibidos con disparos de un arma larga y munición de caza. “Se pensaban que era un vuelco [un robo de droga entre narcotraficantes]”, aclara la misma fuente.
Aunque los escenarios de las redadas hayan sido distintos en los dos golpes —este martes Chipiona y Rota, la costa noroeste de Cádiz y el pasado mes de octubre en una finca de Lebrija—, la Policía de Cádiz tiene claro que los siete detenidos forman parte de un clan asentado en la localidad roteña “especializado en tráfico de drogas, especialmente hachís y marihuana”. Desarrollaban su actividad en uno de los puntos calientes del hachís en la provincia: el río Guadalquivir, antigua autopista de esta sustancia, hasta que el cerco en el Estrecho de Gibraltar la ha vuelto a convertir en escenario de alijos.
El recorrido del río Guadalquivir por las provincias de Cádiz y Sevilla está compuesto por un sinfín de marismas y caños intrincados que, en la oscuridad de la noche, solo es practicable para quien conoce la zona. Es el punto idóneo para las bandas que traen el hachís desde Marruecos a bordo de narcolanchas o de barcos de pesca y recreo descarguen los fardos para ocultarlos o transbordarlos a un todoterreno. Las zonas rurales de Lebrija presencian estos movimientos y precisamente allí se produjo el incidente la madrugada del pasado 20 de octubre. Los supuestos narcotraficantes recibieron a los agentes que les acechaban en una finca con un número de disparos no especificado, que afortunadamente no llegó a causar daños personales.
Los agentes creen que la agresividad de aquella ocasión estuvo motivada porque los autores de los disparos creían que estaban siendo víctimas de un robo por otra banda, algo habitual en los últimos años y que conduce a peligrosos encontronazos y ajustes de cuentas. En aquella operación, los investigadores de la Comisaría de Rota y del GRECO de la Comisaría General de la Policía Judicial detuvieron a dos implicados.
La Policía suma ya siete detenidos de este clan, a los que imputan delitos de tráfico de drogas y pertenencia a organización criminal. Sin embargo, desde la Comisaría de Cádiz aseguran que la cifra de apresados podría subir, ya que en los nueve registros practicados no han localizado todos los sospechosos que se esperaba.
El titular del Juzgado de Instrucción Número 1 de Rota mantiene por ahora el secreto de las actuaciones y la policía ha eludido aportar más detalles sobre la banda y cuál era su forma de operar. Sí ha trascendido que en los distintos registros los investigadores han localizado hasta 4,5 toneladas de hachís. Los detenidos permanecen por ahora custodiados en los calabozos de la comisaría de Rota, a la espera de pasar a disposición judicial.
Esta nueva redada está enmarcada dentro del Plan Especial de Seguridad para el Campo de Gibraltar de la Secretaría de Estado de Seguridad. Este despliegue del Ministerio del Interior está activo desde mediados de 2018 con la implicación de la Policía Nacional y de la Guardia Civil. En este segundo cuerpo se llegó a crear un órgano exclusivo para luchar contra el narcotráfico, el OCON Sur, coordinado por el Centro Regional de Análisis e Inteligencia contra el Narcotráfico (CRAIN).
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