Yuri Chorkes, oficial de la 98ª Brigada de Infantería Táctica, serán capaz de cruzar el río Dniéper a pesar de la existencia de las tropas rusas, Chorkes solo respondió: “Va a ser muy difícil, pero se tendrá que hacer, otros Ejércitos lo consiguieron antes que nosotros”. Los últimos en alcanzar esta proeza fueron las tropas soviéticas en 1943, contra la Alemania nazi.
El anuncio de Moscú se cumple
Si Moscú cumple y las fuerzas rusas abandonan los territorios que ocupan en el lado occidental del Dniéper, los hombres de la 98ª Brigada tendrán vía libre hasta el río. Lo que los espera allí es algo a lo que ningún Ejército contemporáneo se ha enfrentado: el Dniéper a su paso por Jersón tiene una anchura que oscila entre uno y tres kilómetros. Hanna Shelest, directora de estudios de Defensa del centro de análisis ucranio Prism, subraya que no se trata solo del caudal de agua.
Hay múltiples estudios publicados en la última década sobre estrategia militar en el ámbito fluvial. Los análisis del británico Kevin Rowlands y del estadounidense Edward J. Marolda, militares retirados e historiadores de prestigio, concluyen que desde la II Guerra Mundial no se han repetido batallas fluviales a gran escala. Los combates de agua dulce fueron la tónica en la guerra del Vietnam, también los hubo en la invasión de Irak de 2003, pero eran acciones que, por la orografía y los tipos de Ejércitos enfrentados, no pueden compararse a lo que afronta Ucrania ante una superpotencia como Rusia y en el cuarto río más largo de Europa.
Triple línea de defensa rusa
La última vez que un Ejército cruzó el río Dniéper fue el ruso, en la primera semana de la invasión, el pasado invierno. Las Fuerzas Armadas de Ucrania no plantaron cara y las brigadas invasoras se instalaron en la ciudad de Jersón y en parte de las provincias de Dnipró y Mikolaiv. A medida que Ucrania empezaba a controlar los frentes norte —Kiev— y este de la guerra, el avance hacia el sur daba resultados con un constante retroceso del enemigo hacia el Dniéper. Si Ucrania quiere ahora vadear el río, por la ciudad de Jersón y por Nova Kajovka, tal y como asegura su Alto Mando para la región Sur, se encontrará con un escenario muy diferente. “Cruzar el Dniéper, especialmente con las fuerzas rusas fortificadas en la orilla este y sur, será probablemente un reto mayúsculo para las tropas ucranias”, escribió el miércoles Howard Altman, veterano periodista militar en The War Zone. Las últimas imágenes por satélite hechas públicas por analistas como Benjamin Pittet muestran que Rusia ha levantado tres líneas defensivas paralelas de 100 kilómetros de longitud, empezando desde la misma orilla oriental del Dniéper, separadas cada una en unos seis kilómetros de distancia. Las líneas están compuestas por trincheras, nidos de ametralladoras, búnkeres de hormigón y posiciones seguras para blindados.
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