Serán bienvenidos los golfistas pertenecientes a LIV en el Masters de Augusta, siempre y cuando cumplan con los requisitos para clasificarse para la siguiente edición en abril del 2023. A pesar de pertenecer a una asociación diferente al circuito estadounidense, Fred Riley menciona lamentar que exista esta división en el golf, y asegura que en el siguiente Masters de la temporada, no tomará ninguna medida sancionadora respecto a los golfistas de LIV.
De este modo, mantendrá sus criterios habituales para disputar la cita: los clasificados entre los 50 mejores del mundo al final del año y la semana antes del Masters, los antiguos ganadores de la chaqueta verde, los finalistas de la FedEx Cup, jugadores con exenciones al ganar otro grande los años anteriores, los 12 primeros en la anterior edición… Así, golfistas alistados en la liga saudí como Sergio García, Dustin Johnson, Cameron Smith, Patrick Reed, Phil Mickelson y Bryson DeChambeau podrán pisar en abril el majestuoso campo de las azaleas.
“Lamentablemente, acontecimientos recientes han dividido el golf profesional masculino al disminuir las valores del deporte y el significativo legado de aquellos que lo construyeron. Aunque estamos decepcionados por lo que ha pasado, nuestro objetivo es honrar la tradición de reunir una lista de jugadores de golfistas preeminentes el próximo mes de abril. Por lo tanto, invitaremos a lo largo de esta semana a aquellos elegibles según nuestros criterios actuales para competir en el Masters de 2023″, ha explicado el Masters, el primer grande en pronunciarse de manera clara sobre sus criterios de cara al curso siguiente, aunque también matiza que esta posición podría cambiar de cara a futuras ediciones. “Analizamos cada aspecto del torneo cada año, y cualquier modificación o cambio en los criterios de invitación para futuros torneos se anunciará en abril. Hemos llegado a un punto crucial en la historia de nuestro deporte. En Augusta National tenemos fe en que el golf, que ha superado muchos retos a lo largo de los años, perdurará de nuevo”, añade el comunicado.
La batalla actual se centra en los puntos del ránking mundial. Los jugadores de LIV Golf pretenden que los torneos de la liga saudí (en 2023 se disputarán 14, entre ellos el primero en España, en Valderrama del 30 de junio al 2 de julio) otorguen también puntos para la clasificación de los mejores del mundo y no perder así posiciones en un listado que sirve de baremo, por ejemplo, para clasificarse para los grandes. Sergio García ha bajado al puesto número 112 del mundo después de ser expulsado del circuito americano al fichar por LIV: es la primera vez desde 1999, hace 23 años, en que el castellonense no está entre los 100 mejores del planeta. El Niño, ganador en Augusta en 2017, comentó hace unos días que en sus planes estaba volver al Masters: “Augusta siempre ha hablado de tradición. Y una de las más grandes es que jueguen los ganadores de antes. Si los veta iría en contra de sus tradiciones. Sería un cambio muy radical. Tengo Augusta en mi calendario”.
Quien de momento tiene esa puerta cerrada es Eugenio López-Chacarra, el otro español entre los 32 golfistas que actualmente tienen un contrato firmado con la liga saudí, y vencedor el pasado curso en Bangkok (4,8 millones de dólares de premio, el mayor para un deportista español en la historia por un solo torneo). Pese a ello, el madrileño está en el puesto 3.037 del ránking mundial. Antes del comienzo de la nueva temporada de LIV, Chacarra tiene previsto disputar un par de torneos del circuito asiático.
Augusta se ha pronunciado y ahora la bola está en el tejado de los otros grandes. El circuito americano no organiza estos torneos del Grand Slam, sino que lo hacen Augusta National (el Masters), la USGA (Us Open), Saint Andrews (Open Británico) y la PGA (Campeonato de la PGA).
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