Tres militares de las fuerzas del Kremlin han muerto este lunes tras el ataque de un dron a la base militar rusa de Engels, a unos 600 kilómetros de la frontera con Ucrania, según ha reconocido el Ministerio de Defensa de Rusia, que ha asegurado que la aeronave forma parte del arsenal de las tropas de Kiev. El ataque es el segundo este mes contra la instalación militar estratégica en la región rusa de Sarátov, en el río Volga.
El Gobierno de Volodímir Zelenski, simula el ataque de este lunes a Engels. Como en los anteriores, el ejército ucranio no reconoce la responsabilidad de los ataques abiertamente. Las veces anteriores —tanto en la misma base de Engels como en otra instalación de la fuerza aérea rusa en la región de Riazán—, el ministro de Defensa ucranio, Oleksi Reznikov, repitió un chiste de la época soviética sobre la falta de cuidado al fumar. “Muy habitualmente, los rusos fuman en lugares donde está prohibido fumar”, ironizó Reznikov, que apuntó que gracias a ese incidente con los “cigarrillos”, Rusia tendría más complicado atacar a Ucrania.
Este lunes, el portavoz de las Fuerzas Aéreas ucranias, Yuri Ignat, afirmó que el incidente en la base rusa de Engels, que acoge aviones como los Tupolev-160 y el Tupolev-95, es otra de las “consecuencias de la agresión rusa”. “Otra ‘explosión’ como la que ya estamos acostumbrados a escuchar. Esas son las consecuencias de lo que está haciendo Rusia en nuestra tierra. Si los rusos pensaban que la guerra no les afectaría, estaban muy equivocados”, remarcó en un comentario en un programa de televisión en directo. “Estas cosas están sucediendo cada vez con más frecuencia y esperamos que solo beneficie a Ucrania”, añadió.
El Ministerio de Defensa ruso ha asegurado que el dron ucranio no ha impactado en la base de Engels, sino que ha sido derribado por sus defensas aéreas “a baja altura” y que ha sido el impacto de sus restos lo que ha matado a los tres militares, miembros de su fuerza aérea, según un comunicado citado por la agencia estatal Tass. Rusia afirma que la explosión no ha dañado ninguno de sus aviones, pero testimonios difundidos por canales de Telegram especializados —tanto rusos como ucranios— aseguran que sí ha habido desperfectos.
Las redes sociales rusas y los canales de Telegram de los blogueros de guerra rusos han burbujeado tras el incidente en la base aérea de Engels, como lo hicieron en los incidentes anteriores. La explosión ha suscitado las denuncias de algunos de los comentaristas más críticos con la invasión, que han cargado contra lo que han considerado fallos en la defensa rusa. “La guerra, como debería haberlo hecho, nos abrió los ojos sobre muchas cosas”, ha lanzado en su canal de Telegram Alekandr Jodakovski, uno de los líderes de la cúpula militar rusa de los separatistas prorrusos que el Kremlin alzó y alimento en la región ucrania de Donbás.
El kremlin anexiona de forma ilegal
El presidente ruso, Vladímir Putin, comentó hace unos días que la situación en las regiones ucranias que el Kremlin se ha anexionado de forma ilegal es “extremadamente difícil” y ha reconocido que el estado del ejército ruso no es el idóneo al afirmar que le dotará de fondos ilimitados para su guerra en Ucrania.
Tras los ataques anteriores en territorio ruso a principios de diciembre, Moscú inició una campaña de bombardeos contra la infraestructura ucrania que agudizaron aún más los problemas de suministro de electricidad y gas a la población civil en pleno invierno. Este lunes, tras nuevos ataques matutinos en Zaporiyia, Járkov y varias localidades de la región de Donbás, la compañía de electricidad ucrania ha anunciado que habrá cortes programados de luz de emergencia en cinco regiones de país, entre ellas, en la capital, Kiev, para tratar de hacer frente común a la sobrecarga de un sistema energético muy mermado y dañado.
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