El sismó de 7,7 grados de magnitud que sacudió esta mañana a Turquía y Siria mató al menos a 1.799 personas, y dejó más de 5.300 heridos solo en el país. Asimismo, dejó 785 víctimas mortales en territorio sirio.
El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, dijo que unos 45 países habían ofrecido asistencia después del devastador terremoto y que aún continuaban las fuertes réplicas.
“Es el sismo más fuerte desde el terremoto de Erzincan de 1939. Según las últimas evaluaciones es de 7.7. Hay graves daños también en las zonas vecinas de Siria”, dijo el mandatario turco, al confirmar que se han registrado derrumbes o daños graves en más de 2 mil 800 viviendas y que se ha rescatado con vida a 2 mil 470 personas de los escombros.


