#RUSIA #EEI #ASTRONAUTAS | Desde Kazajistán, una nave Soyuz rusa ha sido lanzada hacia la Estación Espacial Internacional (EEI) en la madrugada del viernes. Su objetivo es regresar a la Tierra en septiembre con dos astronautas rusos y uno estadounidense cuya cápsula fue dañada. Mientras tanto, una nave de reemplazo, la MS-23, también fue lanzada desde el cosmódromo de Baikonur sin tripulación a bordo. La NASA, que opera la EEI junto con la agencia espacial rusa Roscosmos, transmitió en vivo el lanzamiento, y Roscosmos confirmó que todo transcurrió con normalidad. Se espera que la nave de reemplazo se acople a la estación espacial el 26 de febrero a las 01:01 GMT.
El lanzamiento de este aparato estaba inicialmente previsto para mediados de marzo para transportar un nuevo equipo de tres personas hacia la EEI.
Pero finalmente partió vacío para devolver a los tres astronautas bloqueados: los rusos Serguéi Prokopiev y Dmitri Petelin y el estadunidense Frank Rubio.
En ausencia de tripulación para remplazarles, la misión de los tres se extendió hasta septiembre, aunque en principio tenían que volver a finales de marzo. En total, pasarán un año en el espacio, en vez de seis meses.
Micrometeorito
Los dos cosmonautas rusos y el astronauta estadunidense habían despegado a finales de septiembre de 2022 con el Soyuz MS-22.
Habitualmente, las cápsulas con las que los astronautas llegan a la ISS quedan acopladas a la estación durante toda su estancia en caso de necesitar una evacuación de urgencia. También suelen volver con el mismo aparato.
Pero en diciembre, el Soyuz MS-22 experimentó una fuga de líquido de refrigeración causada, según Moscú, por el impacto de un micrometeorito.
Este incidente provocó temores sobre la temperatura que podía alcanzarse en el interior de la nave a la hora de volver a la Tierra.
La agencia espacial rusa decidió que solo podría usarse en caso de urgencia y mandó como remplazo la nave MS-23 para devolver a los tripulantes en septiembre.
La MS-22 dañada debe soltarse de la ISS y volver vacía a la Tierra, a priori a principios de marzo.
A mediados de febrero se produjo una fuga similar en otra nave rusa, en la carguera Progress MS-21, amarrada a la EEI desde octubre. Esta no tenía que transportar pasajeros y se desacopló la semana pasada.
Roscosmos indicó el martes que un “impacto exterior” provocó ese escape y descartó errores de fabricación.
Nueva misión
Además de los tres miembros de la tripulación llegados a bordo de la Soyuz, la EEI cuenta actualmente con otros cuatro pasajeros, miembros de la misión Crew-5 y llegados con una cápsula Dragon de SpaceX en octubre de 2022.
La empresa estadunidense debe mandar el lunes a la estación a sus cuatro remplazos de la misión Crew-6: dos astronautas de la NASA, uno emiratí y un cosmonauta ruso.
Tras una transición de varios días, Crew-5 volverá a la Tierra.
La EEI constituye uno de los pocos espacios de cooperación restantes entre Moscú y Washington desde el inicio de la ofensiva rusa en Ucrania, iniciada hace un año.
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