El Metro de la Ciudad de México vive una de sus peores crisis de operación, seguridad y confianza en detrimento de los millones de usuarios que utilizan la red de comunicaciones más importante del país; Diariamente se presentan retrasos, aglomeraciones y tiempos de espera de hasta 15 minutos.
Las denuncias se han concentrado en las líneas 3, 7 y 8 donde ciudadanos afirman paso lento de trenes, así como congestión en terminales y estaciones.
El Metro afirmó que el paso de trenes en la Línea 7 era cada seis minutos; sin embargo, los capitalinos desmintieron a las autoridades y compartieron videos y fotografías de estaciones llenas de usuarios, buscando ingresar a los convoys que pasan intermitentemente.
Los retrasos es la Línea Naranja comenzaron después de que una persona descendiera a las vías del Metro minutos antes de las 06:00 horas, por lo que personal se seguridad realizó maniobras para resguardar al usuario.
En la Línea 3, los usuarios reportan avance lento de los trenes, los cuales se detienen por hasta 15 minutos en los túneles y estaciones.
En la Línea 8, los usuarios denuncian aglomeraciones y terminales saturadas, en especial en la estación Constitución de 1917, donde la falta de trenes ha ocasionado que algunas personas esperen amontonados, incluso, en pasillos y escaleras.