Ayer, el noreste de Estados Unidos sufrió fuertes lluvias y nevadas que ocasionaron graves problemas como la cancelación de vuelos y cortes de electricidad. Además, el clima extremo afectó simultáneamente ambas costas del país, lo que el Servicio Nacional Meteorológico llamó “doble golpe”. Debido a una potente tormenta costera que también afectó la región de Nueva Inglaterra, las ciudades de Nueva York y Nueva Jersey declararon el estado de emergencia.


