#F1 | La corte brasileña ha dictaminado que Nelson Piquet, expiloto de Fórmula 1, debe pagar una indemnización de casi un millón de dólares por haber utilizado el término “negrito” para referirse a Lewis Hamilton, un siete veces campeón mundial británico.
La corte de primera instancia del Distrito Federal consideró que esta declaración era intolerable y una ofensa grave a los valores fundamentales de la sociedad, y ordenó a Piquet que pague cinco millones de reales por daños morales colectivos.
El dinero será utilizado para apoyar la promoción de la igualdad racial y la lucha contra la discriminación de las personas LGBT.
El episodio se remonta a una entrevista de 2021 en la que el tres veces campeón del mundo (1981, 1983 y 1987) utilizó la palabra “negrito” (“neguinho” en portugués de Brasil) para hablar de Hamilton, rememorando un accidente en julio de ese año que implicaba al británico y al neerlandés Max Verstappen en la primera vuelta del Gran Premio de Gran Bretaña en 2021.
“El negrito (Lewis Hamilton) metió el auto y lo dejó porque no tenía cómo pasar a dos autos en esa curva. Jugó sucio. Su suerte fue que solo el otro (Verstappen) se jodió”, declaró Piquet en la entrevista en video a la web Motorsports.com.
Hamilton reaccionó denunciando “actitudes arcaicas” que “deben cambiar”. “Son más que palabras”.
Piquet, de 70 años, ofreció entonces disculpas “de todo corazón” ante Hamilton por sus palabras.
“Lo que yo dije estaba mal y no me defenderé, pero quiero precisar que el término utilizado es un término que ha sido larga e históricamente utilizado en la lengua portuguesa brasileña como ‘tipo’ o ‘persona’ y que nunca ha estado destinado a ofender“, aseguró.
Ese argumento no fue suficiente para el tribunal, que juzgó que “la falta de intención (…) ya no es más relevante para justificar o desresponsabilizar conductas discriminatorias a las minorías”.
Piquet, padre de la pareja sentimental de Verstappen, forma parte de los apoyos del expresidente brasileño de extrema derecha Jair Bolsonaro.
En noviembre pasado, el ministerio público federal brasileño abrió una investigación sobre la conducta del excampeón mundial de Fórmula 1, quien fue grabado en un video pidiendo la muerte del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.


