#COI | El jefe del Comité Olímpico Internacional, Thomas Bach, expresó su descontento hacia la oposición de algunos países europeos a la posible readmisión parcial de atletas rusos y bielorrusos en el deporte mundial, considerando que esta oposición política es lamentable. Bach señaló que estos gobiernos no respetan la autonomía del deporte ni la mayoría en el movimiento olímpico. La defensa de la autonomía del deporte no es nueva para Bach, quien personalmente no pudo competir en los Juegos Olímpicos de Moscú 1980 debido al boicot impuesto por varios gobiernos occidentales contra la entonces Unión Soviética.
El martes, día en el que el COI comunicó su recomendación a un regreso de rusos y bielorrusos a las pruebas internacionales bajo bandera neutral y cumpliendo una serie de condiciones, Bach expresó “el firme rechazo de toda interferencia política en la capacidad de las organizaciones deportivas para decidir por ellas mismas sobre la participación en sus competiciones”.
Bach endureció el tono este jueves, como respuesta al enfado de varios gobiernos. Por ejemplo, la ministra alemana de Deportes denunció “una bofetada a los deportistas ucranios”, mientras que el jefe de la diplomacia polaca habló de “un día de vergüenza para el COI”.
“Es lamentable que esos gobiernos no traten la cuestión de los dobles raseros”, dijo Bach, explicando que de alrededor de “70 conflictos armados en curso en el mundo” únicamente la guerra en Ucrania conlleva presiones políticas en el mundo deportivo.
Los actores del movimiento olímpico (comités olímpicos nacionales, federaciones internacionales, representantes de los deportistas) “están muy preocupados ante la politización del deporte”, añadió Thomas Bach.
El presidente del COI afirmó por otra parte que la instancia decidirá “en el momento que corresponda” sobre una eventual participación de rusos y bielorrusos en los Juegos Olímpicos de París-2024, de manera en principio limitada a pruebas individuales y bajo bandera neutral.


