El ex presidente peruano, Alejandro Toledo, ha sido extraditado desde Estados Unidos y ha aterrizado en Lima para enfrentar cargos por lavado de activos y colusión, lo que lo convierte en el tercer expresidente peruano en prisión actualmente.
La Fiscalía ha pedido una condena de 20 años y seis meses para Toledo, quien estuvo evadiendo la justicia peruana durante seis años en los Estados Unidos. Toledo se une a Alberto Fujimori, quien tiene una condena de 25 años por delitos contra los derechos humanos, y Pedro Castillo, quien enfrenta dos órdenes de prisión preventiva por los presuntos delitos de rebelión y organización criminal.
El hecho de que Perú tenga tres expresidentes en prisión refleja la decadencia de la investidura presidencial en una nación que ha tenido once gobernantes en los últimos 23 años.
Toledo, quien ha sido sentenciado a 18 meses de prisión preventiva, llegó a Lima en un vuelo comercial procedente de Los Ángeles, y se espera que sea reubicado en el Penal de Barbadillo en el distrito de Ate, donde actualmente se encuentran encarcelados Fujimori y Castillo.
Se acusa a Toledo de haber recibido sobornos por 35 millones de dólares de la constructora brasileña Odebrecht a cambio de favorecerla en la concesión de la carretera Interoceánica.
En su llegada a Perú, Toledo vestía una casaca verde, un suéter rojo y llevaba una segunda casaca sobre sus manos para cubrir sus esposas. Toledo, quien fue el primer presidente peruano de rasgos andinos, llegó al poder en el 2001 y se conectó con un electorado decepcionado por la corrupción y la violencia del Fujimorismo en los años noventa.
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