En el artículo “Dualistas y Duelistas”, se describe la dualidad que existe en el mundo actual frente a dos corrientes de pensamiento: el dualismo y el duelo. El dualismo se refiere a la idea de que siempre hay dos opciones equivalentes, por lo que todo puede considerarse en términos de blanco o negro, correcto o incorrecto, bien o mal. Por otro lado, el duelo se centra en la idea de que siempre hay conflicto, especialmente entre dos personas que defienden puntos de vista opuestos.
La elección entre un modelo dualista o uno de duelo puede tener consecuencias significativas. El dualismo puede conducir a una mentalidad de “nosotros contra ellos”, donde la gente se divide en “buenos” y “malos”. Además, puede fomentar un enfoque bastante limitado hacia los conflictos, donde todas las “soluciones” están centradas en eliminar al “enemigo”. Por otro lado, el duelo alienta al diálogo, la discusión y la empatía. Aunque puede haber un enfoque competitivo, también hay una lucha por comprender el punto de vista del otro.
En el artículo se citan algunos ejemplos de la dualidad en la sociedad moderna. Por un lado, el auge de la tecnología en el mundo moderno ha llevado a una división entre aquellos que creen que las máquinas son una fuerza positiva en la vida humana y aquellos que encuentran que la dependencia excesiva en la tecnología está socavando nuestra capacidad de disfrutar de la belleza de la naturaleza y las experiencias humanas. Por otro lado, se menciona la dualidad en la política, donde los partidos políticos parecen estar cada vez más polarizados y la gente se divide en las diferencias que existen entre los partidos.
Por el contrario, el duelo fomenta el diálogo, la comprensión y el aprendizaje. El duelo perjudica al dualismo al buscar soluciones que satisfagan a ambas partes, antepone los valores humanos sobre todo y considera que una sociedad civilizada es aquella que dialoga y convive en progreso y armonía. Además, aunque ambas partes pueden estar en desacuerdo, todavía pueden trabajar juntos por un fin determinado, siempre considerando que el otro también tiene algo que puede aportar.
En conclusión, el duelismo y el dualismo tienen impactos diferentes en la sociedad moderna. El mejor camino para el bienestar y la felicidad puede ser aprender a escuchar y entender al otro, en lugar de mantener puntos de vista polarizados y comprometer los valores y bienestar mutuos.
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