El Provincial de los Jesuitas de Bolivia declaró ante la fiscalía por el caso del diario del cura pederasta. Este escándalo ha sido uno de los más preocupantes de los últimos tiempos en.
El diario del sacerdote conocido por ser un abusador sexual de menores, ha evidenciado las prácticas criminales de la Iglesia católica, provocando una gran indignación en los ciudadanos y en organizaciones que luchan por los derechos de la infancia.
Lo más sorprendente de la noticia, es que se haya tenido que esperar tanto tiempo para que se tomaran medidas en contra de los responsables de estos delitos. Quizá esto pueda deberse al gran poder que sigue teniendo la Iglesia católica en países como Bolivia. No obstante, la actuación de la fiscalía ha sido contundente y devuelve la esperanza a todos aquellos que buscan justicia.
No obstante, el daño ya ha sido hecho y es posible que no se pueda reparar completamente. El abuso sexual en sí, es un acto perverso y repugnante, que deja secuelas físicas y emocionales a largo plazo en sus víctimas. Pero además, el hecho de que haya sido perpetrado por un miembro de la Iglesia, institución que se supone debe defender la moral y las buenas costumbres, aumenta la gravedad del asunto.
Es por ello, que resulta necesario que se sigan tomando medidas para evitar que casos como estos se repitan. Es fundamental que se promueva la denuncia y que se actúe con rigor contra los actos de pedofilia y contra quienes los ocultan. En los tiempos actuales, la lucha contra el abuso sexual infantil es un tema en el que todos estamos implicados y sólo con el esfuerzo conjunto de instituciones y sociedad se puede erradicar.
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