Recientemente, se ha reportado un nuevo ataque letal contra un periodista mexicano. Gerardo Torres Rentería, trabajador de la plataforma digital Oriz es el último reportero asesinado en México en lo que va de año. El hecho tuvo lugar en la ciudad de Acapulco, Guerrero, uno de los estados más peligrosos para la prensa en el país.
Las causas y circunstancias del crimen aún no están claras. Sin embargo, se sabe que Rentería recibió varios disparos mientras se encontraba en su automóvil. Como sucede en muchos casos similares en México, las autoridades están investigando si el asesinato está relacionado con la labor periodística del comunicador.
Este caso se suma a una larga lista de ataques contra la prensa en México, país que se encuentra en el segundo lugar a nivel mundial con más periodistas asesinados en los últimos cinco años, según la organización no gubernamental Reporteros Sin Fronteras. Las consecuencias de esta problemática son alarmantes: en primer lugar, la censura y el miedo han provocado que muchos medios no cubran temas sensibles como el narcotráfico y la violencia. En segundo lugar, los ciudadanos pierden su derecho a estar informados de manera veraz y completa sobre lo que ocurre en su país. Por último, la impunidad que rodea a estos crímenes permite que los perpetradores sigan actuando con total impunidad.
Es necesario que las autoridades tomen medidas para garantizar la seguridad de los periodistas en México. La libertad de prensa es un valor fundamental en cualquier democracia, y su vulneración es un ataque directo a la sociedad en su conjunto. La impunidad solo contribuye a que la situación se agrave, ya que los criminales no temen las consecuencias de sus actos. Es urgente que se investigue exhaustivamente este y todos los casos de violencia contra la prensa en México.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, , Instagram o visitar nuestra página oficial.


