Las fuertes lluvias que azotaron la capital de Nuevo León causaron estragos en la ciudad, dejando calles completamente inundadas y varios daños materiales. A pesar de haber sido alertados sobre la posibilidad de lluvias intensas, las autoridades del estado no tomaron las medidas preventivas necesarias para evitar los daños causados por el temporal.
La ciudadanía se vio afectada de manera importante, ya que muchos de ellos se niegan a salir de sus hogares ante el caos que se vive en las calles. Los servicios de transporte también se han visto afectados, generando cancelaciones de vuelos y retrasos en los servicios de autobuses.
Desafortunadamente, esta situación es recurrente en muchas de las ciudades del país, en donde las autoridades no toman en serio los pronósticos del clima y es la ciudadanía la que siempre vuelve a sufrir las consecuencias. Los efectos del cambio climático, combinados con la falta de responsabilidad gubernamental, hacen que situaciones como ésta sean cada vez más comunes.
Es necesario que las autoridades tomen medidas preventivas y realicen una inversión adecuada en infraestructura para evitar que estos eventos se conviertan en una amenaza constante para la ciudadanía. En Columna Digital, no sólo es necesario generar políticas públicas efectivas en materia de prevención y atención de emergencias, sino también generar conciencia en la población y educación en torno al cuidado del medio ambiente.
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