El Auditorio Nacional se llenó de emoción al proyectar el aclamado programa En vivo desde el Met de Nueva York, que esta vez trajo a la pantalla la icónica ópera Las bodas de Fígaro, de Wolfgang Amadeus Mozart, obra que hizo su debut en 1786. Esta versión, con un intrigante contexto español de 1930, fue dirigida por Richard Eyre, reconocido ex director del Teatro Real Nacional de Inglaterra, quien ha dejado su huella en más de un centenar de puestas en escena.
La maestría musical fue guiada por Joana Mallwitz, considerada una de las directoras de orquesta más destacadas del mundo. Mallwitz, famosa por su debut como directora invitada en la Filarmónica de Los Ángeles este año, se encuentra al frente de la dirección artística de la Orquesta del Konzerthaus de Berlín desde 2023, convirtiéndose en la primera mujer en liderar una de las principales orquestas de Berlín. Su trayectoria incluye colaboraciones con instituciones prestigiosas como el Teatro Real de la Ópera de Madrid y la Ópera Estatal de Baviera.
La narrativa de Las bodas de Fígaro sigue las peripecias de Fígaro y Susana, dos sirvientes que pronto se unirán en matrimonio, pero que enfrentan las impropiedades del conde Almaviva, su empleador, quien intenta ejercer su homenaje conocido como “derecho de pernada” para satisfacer su lujuria. La trama destaca los conflictos y las intrigas que emergen en la mansión, creando un entorno cargado de tensionantes interacciones.
Más allá de su narrativa entretenida, la obra invita a reflexionar sobre el abuso de poder, la infidelidad y el transcurso del amor a través del tiempo. Se reconoció en su época como una pieza subversiva dada la representación de un aristócrata abusivo que termina siendo derrotado por la inteligencia y nobleza de sus sirvientes.
El elenco incluyó al aclamado bajo barítono texano Michael Sumuel como Fígaro, con la soprano Olga Kulchynska brillando en el papel de Susana y Federica Lombardi como la condesa. El barítono Joshua Hopkins interpretó al antagonista, el conde Almaviva, mientras que las mezzosopranos Sun-Ly Pierce y Elizabeth Bishop dieron vida a Cherubino y Marcelina, respectivamente. Maurizio Muraro completó el elenco como el doctor Bartolo.
Durante el intermedio, Joana Mallwitz manifestó su admiración por la riqueza de arias que ofrece la ópera, resaltando la forma en que se combinan con el libreto, prometiendo al público una experiencia llena de emociones gracias a los vibrantes movimientos de la obra, que se caracterizan por sus explosiones musicales.
La escenografía, diseñada por Rob Howell, proporcionó un impresionante escenario giratorio que evocó la mansión con habitaciones cilíndricas interconectadas, enriqueciendo así la visualización de la historia. En los cuatro actos que se proyectaron en la pantalla gigante, la precisión musical de Mallwitz logró una perfecta sincronización con las extraordinarias arias de Kulchynska y Lombardi, quienes fueron el centro del espectáculo. El carisma de Sun-Ly Pierce como Cherubino también mereció el aplauso entusiasta del público.
La calidad del elenco contribuyó a que el evento registrara una gran asistencia en el Auditorio Nacional. Los asistentes disfrutaron durante más de tres horas de las astucias y trampas de los personajes de esta obra maestra. La ovación del público reflejó la energía vibrante que ofreció esta producción desde el famoso escenario del Met de Nueva York.
Nota: La información presentada se basa en el contenido original publicado el 27 de abril de 2025.
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