Kiev, 28 de abril de 2025 — A pesar de los limitados avances rusos en el frente y una creciente presión desde Washington para alcanzar una solución negociada al conflicto, funcionarios y expertos militares ucranianos descartan la posibilidad de aceptar un acuerdo desfavorable. Insisten en que, aunque la situación militar presenta desafíos, no existe un riesgo inmediato de colapso, y Ucrania mantiene capacidad defensiva para continuar resistiendo.
Desde el inicio de la ofensiva de primavera lanzada por Rusia a principios de abril, Moscú ha logrado pequeñas ganancias territoriales en algunas zonas del Donetsk y el sur de Ucrania, pero a un alto costo operativo. Los asaltos rusos, ejecutados mediante maniobras mecanizadas y unidades de infantería, no han conseguido consolidar una ventaja táctica significativa, según el grupo de inteligencia de fuente abierta Oryx.
El comandante ucraniano Oleksandr Spytsin, desplegado en la región de Pokrovsk, describió un patrón constante en el accionar ruso: ataques agresivos seguidos de pausas tras sufrir numerosas bajas, sin cambios estratégicos visibles. Pese a estas ofensivas, las líneas defensivas ucranianas han sido estabilizadas mediante el uso eficaz de drones FPV y sistemas de minas, dificultando el avance ruso, que ha debido recurrir incluso al uso de vehículos civiles ante la escasez de su antiguo parque militar soviético.
Dimensión diplomática: presión desde EE.UU. y propuestas polémicas
Mientras continúa la resistencia en el terreno, se desarrolla una ofensiva diplomática paralela, liderada por el expresidente estadounidense Donald Trump, quien ha promovido un plan de paz que incluiría el reconocimiento de la ocupación rusa en Crimea como parte de las concesiones para un acuerdo.
En declaraciones a la revista Time, Trump sugirió que Crimea “seguirá siendo parte de Rusia”, afirmando que el presidente ucraniano Volodímir Zelenski “lo entiende”. También minimizó la ofensiva rusa, presentando como “concesión” que Moscú no haya ocupado todo el país, a pesar de las graves violaciones del derecho internacional.
Estas declaraciones han generado inquietud en Kiev, donde la respuesta ha sido tajante. El exministro de Defensa Andriy Zagorodnyuk, ahora presidente del Centro de Estrategias de Defensa, advirtió que aceptar la anexión de Crimea sentaría un precedente peligroso sin garantías de paz. “Rusia puede romper el acuerdo cuando quiera, pero las pérdidas territoriales son irreversibles”, subrayó.
Asimismo, Yehor Cherniev, vicepresidente del Comité de Seguridad Nacional del Parlamento, reiteró que Ucrania no firmará una rendición, e instó a los aliados europeos a mantener su respaldo frente a posibles virajes diplomáticos por parte de Washington.
Frente militar: situación difícil, pero no crítica
Desde Estados Unidos, el analista John Hardie, subdirector del Programa de Rusia en la Fundación para la Defensa de las Democracias, confirmó que aunque la situación no es óptima, tampoco se considera crítica. Incluso si el apoyo militar estadounidense disminuyera, no se prevé un colapso total del frente ucraniano, aunque sectores clave como la defensa aérea podrían deteriorarse más rápidamente.
En conjunto, expertos y autoridades ucranianas coinciden en que, pese al desgaste, Ucrania conserva capacidad de maniobra, ha fortalecido sus defensas, y continúa dificultando que Rusia alcance sus objetivos estratégicos en el campo de batalla.
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