Con la única excepción del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que votó en contra, el pleno de la Cámara de Senadores ha aprobado la Estrategia Nacional de Seguridad Pública 2024-2030, presentada por el gobierno federal. Esta decisión se tomó tras la comparecencia de Omar García Harfuch, secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, ante la Junta de Coordinación Política y la comisión correspondiente, donde se discutió el documento enviado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
El senador priista Miguel Riquelme Solís fue claro en su crítica: “El diagnóstico de la estrategia actual no refleja el México que hoy realmente vivimos; es una visión ajena a la realidad de quienes enfrentan a diario asaltos, extorsiones y la pérdida de sus seres queridos sin justicia”. Enfatizó que los resultados de la actual estrategia han sido desalentadores, con más de 200,000 homicidios dolosos, aproximadamente 60,000 personas desaparecidas y más de 3,000 fosas clandestinas. Riquelme criticó la comparecencia de García Harfuch, describiéndola como un mero trámite en un momento clave, sugiriendo que hubiera sido más enriquecedor escuchar su perspectiva antes de la discusión.
Su posición se basa en la percepción de que las tragedias acumuladas no pueden ser ocultadas por políticas de seguridad que ignoren el dolor y la sangre derramada. Subrayó que la nueva estrategia es simplemente una repetición de los errores del pasado, acentuada por una mayor militarización y una falta de controles judiciales, además de un debilitamiento de las fuerzas de seguridad locales.
A pesar de que la estrategia fue presentada con dos meses de retraso, el senador destacó que no se fundamenta en un diagnóstico realista. Afirmó que el oficialismo pretende presentar datos que son confusos y combinan metodologías distintas, lo que resulta en información distorsionada y carece de metas cuantificables y un plan de acción claro.
En una postura diferente, el Partido Acción Nacional (PAN) anunció su apoyo a la estrategia, a pesar de reconocer sus deficiencias. Francisco Ramírez Acuña expresó que, si bien votaban a favor con buenas intenciones, era crucial que se abordara de manera precisa la violencia que aqueja a las carreteras del país, pidiendo un enfoque en el apoyo económico a los estados y municipios y la coordinación entre los tres niveles de gobierno.
Por su parte, Clemente Castañeda Hoeflich, coordinador del grupo parlamentario del partido Movimiento Ciudadano, afirmó que no obstruirán los esfuerzos del gobierno federal para enfrentar la inseguridad, pero subrayó que se deben tener en cuenta acciones más concretas y la evaluación permanente de esta estrategia. Reconoció que la nueva estrategia presenta avances en comparación con la anterior, que era más ambigua y carente de instrumentos claros de política pública.
La discusión en el Senado refleja la complejidad del problema de la inseguridad en México, donde cada partido político aporta su perspectiva al debate, dejando entrever un panorama fragmentado de opiniones y enfoques en un tema tan crucial para el bienestar del país. Este análisis se presenta en el contexto de un ambiente político tenso, donde la seguridad pública sigue siendo un tema de máxima prioridad y preocupación.
Esta información corresponde a la fecha de publicación original (2025-04-30 15:14:00), y es importante tener en cuenta que la situación puede haber evolucionado desde entonces.
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