En un entorno político complejo, el expresidente Ernesto Zedillo (1994-2000) ha expresado sus preocupaciones sobre la actual gestión del gobierno federal liderado por la presidenta Claudia Sheinbaum. A través de artículos y cartas públicas, Zedillo ha acusado a la administración actual de poner en peligro la democracia en México al implementar reformas, como la referida Reforma al Poder Judicial, que, según él, convierte al poder judicial en un instrumento del ejecutivo y lo presenta como producto de una “farsa de elecciones”.
Frente a estas críticas, Sheinbaum ha rebuscado controversias de la era de Zedillo, resaltando el rescate bancario conocido como Fobaproa. Esta medida, que involucró la absorción de deudas privadas por parte del gobierno federal durante la crisis económica de 1995, fue defendida por Zedillo como esencial para evitar un colapso financiero. Sin embargo, las decisiones de su administración también quedaron marcadas por la abrupta devaluación del peso en 1994, un episodio conocido como “el error de diciembre”.
Este dramático evento comenzó poco después de que Zedillo asumiera la presidencia. En diciembre de 1994, en un contexto ya complicado por la fuga de capitales y reservas en disminución, el gobierno decidió ampliar la banda de fluctuación del peso. Esta movida fue entendida como un signo de debilidad, provocando una crisis de confianza que desencadenó una devaluación de más del 100%. El tipo de cambio pasó de 3.99 pesos por dólar a 9.45 al final de su mandato en noviembre del 2000, lo que llevó a un aumento significativo de la deuda externa y a una merma considerable en la capacidad adquisitiva de los mexicanos.
El impacto social de estas decisiones fue profundo. Aunque Zedillo logró estabilizar la inflación hacia el final de su gobierno mediante reformas y disciplina fiscal, el aumento de la pobreza y la quiebra de numerosas empresas dejaron marcas indelebles en el tejido socioeconómico del país, que tardaría años en recuperarse.
Al comparar estos eventos con la actual administración de Andrés Manuel López Obrador (2018–2024) y los inicios de Claudia Sheinbaum, es notable observar el comportamiento del peso. Bajo el mandato de AMLO, el tipo de cambio inició en 20.3340 pesos por dólar y cerró más fuerte al inicio del gobierno de Sheinbaum con 19.6921, marcando una apreciación del peso. Durante este periodo, el peso enfrentó diversas presiones globales, como la invasión de Rusia a Ucrania y las relaciones tensas con el gobierno de Donald Trump, pero mantuvo una paridad relativamente estable, especialmente debido a la gestión fiscal y las tasas de interés en máximos históricos.
En la actual administración de Sheinbaum, el peso se ha mantenido en un valor cercano a 19.6033 pesos por dólar, ligeramente mejor que el cierre del mandato de AMLO. Esta estabilidad se debe, en parte, a una gestión prudente y a la desaparición de tensiones arancelarias por parte de Estados Unidos.
La historia del manejo de la economía mexicana durante estos periodos resalta la lucha constante entre la política y la economía, donde las decisiones de un líder pueden tener repercusiones duraderas y a menudo complejas. La crítica intergeneracional y la comparación entre administraciones ponen sobre la mesa temas cruciales sobre la confianza en las instituciones y la responsabilidad de los gobernantes en la gestión del país.
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