Aumentan Presiones para Proteger la Industria del Acero en México
En el marco de un contexto económico cada vez más desafiante, el presidente de la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero (Canacero), Víctor Cairo, ha enfatizado la necesidad urgente de cerrar las fronteras de México a los productos de acero provenientes de China y del sureste asiático, que llegan con precios subsidiados. Durante una reciente rueda de prensa en Monterrey, Cairo destacó que estas importaciones están deslealmente impactando al sector nacional, y subrayó la importancia de que las autoridades federales impongan aranceles más altos y eviten la triangulación de productos.
Cairo mencionó que, bajo el artículo 29 del Tratado Transpacífico (TPP), es posible implementar medidas más contundentes para respaldar la industria local. Resaltó que el apoyo de la administración actual, liderada por la presidenta Claudia Sheinbaum, es un paso en la dirección correcta, pero aún insuficiente para enfrentar la magnitud del fenómeno.
Las cifras son reveladoras: se estima que entre 4 y 5 millones de toneladas métricas de acero están entrando ilegalmente al país a través de prácticas de comercio desleal. Cairo expresó la dificultad de competir ante precios artificialmente bajos, especialmente cuando las industrias locales enfrentan costos operativos más altos por energía y otros insumos.
Simultáneamente, el director ejecutivo de Alacero, Ezequiel Tavernelli, se unió al llamado a una mayor colaboración entre los países de América Latina. Subrayó la potencialidad de la región, que cuenta con una de las matrices energéticas más limpias del mundo, donde el 60% de la energía es renovable. A su juicio, es esencial trabajar en equipo para contrarrestar la creciente dependencia de importaciones chinas, que alcanzan cifras alarmantes: las importaciones de acero crecieron un 233% entre 2010 y 2024.
El impacto es claro: mientras que la producción regional de acero crudo y laminado muestra una tendencia a la baja, las importaciones continúan en aumento, alcanzando actualmente 28 millones de toneladas. Esta situación plantea un reto significativo, y Tavernelli instó a los países a hacer un uso más amplio y rápido de medidas de defensa comercial para proteger su mercado y fomentar una competencia justa.
En definitiva, el futuro del acero en América Latina, y especialmente en México, depende de decisiones estratégicas que prioricen la defensa de su industria, garantizando así un entorno de comercio más equitativo y sostenible. Las voces de estos líderes empresariales resaltan la importancia de acciones concretas y colaborativas en un contexto de creciente presión global.
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