En el corazón del país, los estados de Aguascalientes, Guanajuato, Jalisco, Querétaro y San Luis Potosí han decidido unirse en una estrategia de regionalización que busca fortalecer su competitividad y potenciar su crecimiento económico. Esta alianza ha dado lugar a la Agencia para la Cooperación Económica Centro-Bajío-Occidente (CBO), un esfuerzo conjunto que aspira a transformar a la región en uno de los mercados más dinámicos de México.
El intercambio comercial entre estos estados es solo una de las marcas distintivas de esta colaboración. En palabras de Esaú Garza de Vega, secretario de Desarrollo Económico de Aguascalientes y presidente de la agencia, el objetivo es “buscar un crecimiento conjunto, desarrollo de infraestructura en conjunto, desarrollo de habilidades y talento”, todo con miras hacia un fortalecimiento integral de esta macrorregión que alberga a más de 21 millones de habitantes.
Uno de los proyectos destacados es el enfoque en la industria automotriz. Aguascalientes, en colaboración con la Industria Nacional de Autopartes, ha implementado un programa de desarrollo de proveedores, con la meta de elevar el contenido regional y fomentar compras entre empresas del área. Hasta ahora, se ha realizado un censo de 220 empresas en la región, de las cuales 85 fueron evaluadas en profundidad, revelando que 68 tienen un significativo potencial para avanzar en el proyecto. Este esfuerzo resalta la necesidad de capacitación y financiamiento para mejorar la maquinaria, así como establecer enlaces con compradores potenciales.
No obstante, los desafíos son evidentes. Para que la región aumente su competitividad económica, es vital garantizar el suministro de recursos esenciales como energía y agua, mejorar la infraestructura carretera, entre otros aspectos. Garza de Vega enfatiza que se requiere la colaboración de todos los niveles de gobierno: municipal, estatal y federal.
La relevancia de estos intercambios económicos no puede subestimarse. Cindy Blanco Ochoa, secretaria de Desarrollo Económico de Jalisco, subrayó el poder de los gobiernos subnacionales para enfrentar cuestionamientos sobre modelos de integración y la necesidad de fortalecer a las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) en la región. Estas mipymes son cruciales, pues deben cumplir con las reglas de contenido regional del T-MEC.
Adicionalmente, la alianza está liderando la formación de cadenas de suministro y el desarrollo del talento en una región que ya aporta amplias proporciones a las exportaciones nacionales. En 2024, se proyecta que las cinco entidades colaboradoras recibirán 5,435 millones de dólares en Inversión Extranjera Directa, representando el 14.7% del total nacional. Las exportaciones de estos estados alcanzan un impresionante total de 122,009.9 millones de dólares, lo que equivale al 22.1% del total del país, con Guanajuato liderando ya este indicador.
El viaje hacia la cooperación económica de estos cinco estados comenzó con un pronunciamiento en noviembre de 2018, que sentó las bases para lo que hoy es una de las regiones más productivas del país. Con un fuerte enfoque en la competitividad regional, esta alianza refleja no solo una unión de fronteras sino también de capacidades, beneficando a todos sus integrantes en el camino a un futuro más prometedor.
Con esta dirección hacia un intercambio fluido y la construcción de infraestructura adecuada, Centro-Bajío-Occidente se posiciona como un ejemplo a seguir en la búsqueda de crecimiento y colaboración interestatal. Con la ambición de crecer como región y adaptarse a las tendencias globales, estos estados están bien en camino para fortalecer sus capacidades en el competitivo panorama económico actual.
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