Ante el notable crecimiento de las ventas de automóviles chinos en el mercado mexicano, el gobierno de México ha decidido tomar medidas para incentivar la producción nacional y reducir las importaciones de vehículos nuevos. La presidenta Claudia Sheinbaum tiene programada una reunión esta semana con actores clave de la industria automotriz del país, con el objetivo de revisar el Decreto Automotriz. Este ajuste busca equilibrar el mercado, priorizando la comercialización de automóviles de bajo costo manufacturados localmente, en lugar de recurrir a importaciones desde China, India u otras naciones.
Marcelo Ebrard, secretario de Economía, enfatizó la intención de aumentar el contenido nacional en la producción automotriz y proteger las empresas establecidas en México. Ello se traduce en una necesidad de reducir la dependencia de vehículos importados, ajustándose a las nuevas regulaciones que provienen de relaciones comerciales cambiantes. Este planteamiento forma parte del ambicioso Plan México, que se propone impulsar una economía más justa y autosuficiente.
Durante el fin de semana, Jimena Escobedo Juárez, encargada de la Unidad de Desarrollo Productivo de la Secretaría de Economía, sostuvo una reunión con representantes de importantes empresas automotrices como Stellantis, General Motors y Nissan. En este encuentro, se abordó la importancia de aumentar la producción nacional y atraer nuevas inversiones, asegurando la viabilidad a largo plazo de las plantas ya establecidas en el país.
Según datos de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), durante el primer cuatrimestre de 2025, el 63% de las ventas de autos nuevos en México correspondieron a productos importados. Estos vehículos provinieron de diversas naciones como China, Estados Unidos, Brasil, Japón, India y Tailandia. Escobedo comunicó a los asistentes que el objetivo es colaborar para actualizar el decreto automotriz vigente, enfocado en la producción nacional, alineándose con la estrategia del Plan México.
Se mencionó que, aunque existe un gran consumo de vehículos de origen asiático, la meta es igualar las condiciones de competencia para las automotrices que ya operan dentro del país. En una reciente interacción con la Coparmex, Ebrard aseguró que los cambios propuestos no perjudicarán a la industria automotriz mexicana ya establecida.
Es relevante señalar que el contexto actual del sector automotriz se construye en un entorno de creciente competencia internacional, donde el equilibrio entre importaciones y producción nacional será crucial para el futuro del mercado automovilístico en México.
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