En el primer trimestre de 2025, la industria automotriz en México presentó un incremento significativo del 5% en la producción de vehículos en comparación con el año anterior. Sin embargo, las exportaciones enfrentaron un retroceso del 6%, un fenómeno que plantea serias preocupaciones sobre la viabilidad de exportar vehículos que no cumplen con las estrictas reglas de origen del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Manuel Montoya Ortega, director general del Clúster Automotriz de Nuevo León, enfatizó que los aranceles impuestos por Estados Unidos están comenzando a dejar sentir su impacto en el sector.
Durante una conferencia en el Foro Internacional de Comercio, Montoya destacó que la producción aumentó mientras la exportación de vehículos disminuyó de forma alarmante. “Hemos alcanzado un punto donde exportar vehículos que no se alinean con el T-MEC se vuelve inviable, especialmente si Estados Unidos impone aranceles que podrían llegar hasta el 25%”, subrayó.
El año pasado, México logró una producción récord de 3.9 millones de vehículos, de los cuales un notable 80% se destinaron a Estados Unidos. Este nivel de dependencia pone en juego la estabilidad de la industria automotriz mexicana ante una potencial intensificación de las políticas arancelarias estadounidenses. Montoya advirtió que cualquier incremento en los aranceles a los vehículos podría afectar gravemente a una industria que ya enfrenta desafíos.
A su vez, Montoya comparó las cifras de producción en Norteamérica, señalando que mientras México produce 3.9 millones de vehículos, EE.UU. produce 10 millones y Canadá se queda atrás con apenas 1 millón en su región de Ontario. De acuerdo con sus proyecciones, la producción de automóviles en América del Norte se mantendrá estable en los próximos años, con expectativas de alrededor de 4 millones de vehículos de origen mexicano.
Una noticia positiva dentro de este panorama es la reciente exportación de 26,000 vehículos a Alemania, con pronósticos de un aumento en la producción gracias al regreso del modelo Golf, que se prevé tendrá una demanda significativa en el mercado europeo.
A pesar de este avance, el consumo de vehículos sin contenido nacional presenta un riesgo crítico. En 2024, México vendió aproximadamente 1.5 millones de autos, cercano al récord de 2017. Sin embargo, solo un tercio de estos fueron ensamblados en el país, mientras que el resto se importó. Montoya subrayó que la llegada de 300,000 autos ensamblados en China sin piezas mexicanas pone en riesgo la estabilidad del mercado interno.
El directivo destacó que, a pesar de que el crecimiento en la industria automotriz de Norteamérica muestra una tendencia plana, el crecimiento en México enfrenta una competencia feroz por parte de los vehículos chinos, que ofrecen alta tecnología a precios competitivos. Para contrarrestar esta situación, subrayó la importancia de que las marcas automotrices consideren la fabricación de sus modelos en México, como lo hacen muchas empresas alemanas, francesas, coreanas, americanas y japonesas.
Con una política comercial tan abierta, Montoya advirtió que hay un riesgo latente de debilitar tanto el mercado interno como la industria automotriz nacional. Este punto subraya la necesidad urgente de tomar medidas que fortalezcan la producción local y protejan los intereses del sector automotriz mexicano ante un futuro incierto.
La información expuesta en este resumen está basada en datos de 2025, y como tal, podría requerir actualizaciones conforme avance el año y se disponga de nuevas cifras y análisis del sector.
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