Se dice que los jóvenes son la esperanza del futuro, y es un sentimiento ampliamente compartido. Sin embargo, es desalentador ver cómo se etiqueta a las nuevas generaciones con términos como “generación de cristal” o se menoscaba su valía por ser “educados en la cultura woke”, especialmente cuando han heredado un mundo lleno de problemas como retrocesos democráticos, trabajos precarios y un sistema educativo en crisis. No es difícil entender su desconfianza hacia gobiernos e instituciones.
Así mismo, estamos presenciando un fenómeno interesante: una “nueva” generación de viejos rebeldes que, descontentos con la locura del mundo actual, están levantando la voz y participando activamente en diversas manifestaciones. Esto ha sido evidente en numerosos países a nivel global.
En Estados Unidos, durante los meses de febrero y abril, miles de jubilados participaron en protestas en los 50 estados, manifestándose contra las políticas de figuras como Trump y Elon Musk con el lema “Manos Fuera”. Junto a ellos, muchas mujeres y representantes de la comunidad LGBTI+ se unieron para alzar sus voces contra las políticas de recorte a la diversidad y otros temas considerados injustos.
En Argentina, bajo el lema “Lo Viejo Funciona, Milei”, se congregaron decenas de miles de personas mayores para hacer frente al presidente argentino y su política de austeridad. Este grupo exige jubilaciones dignas y acceso gratuito a medicamentos y atención médica. Después de una vida de trabajo, muchos de ellos continúan laborando incluso más allá de los 80 años y no están dispuestos a rendirse ante la adversidad, a pesar de la represión que han padecido.
En foros internacionales, voces de personas mayores también están resonando con fuerza. Richard Gere, en la entrega del Goya Internacional 2025, destacó el oscuro panorama que se vive en América, llamando a la valentía y a la honestidad. Por su parte, Robert De Niro, al recibir la Palma de Oro por su trayectoria, recordó la lucha por la democracia en su país, enfatizando que este es un problema global que requiere acción inmediata.
En México, también hay un notable activismo por parte de los mayores. En 2021, Roger Bartra, a sus 82 años, reflejó la crisis de la izquierda tradicional y su transformación hacia un liberalismo reformista, mencionando la importancia de este cambio ante el panorama global actual.
Recientemente, se recordó la vida de José Mujica, quien falleció a los 89 años, conocido por ser un demócrata austero y un símbolo de lucha constante.
Reflejando las palabras de Dylan Thomas, no se debe ceder ante la pasividad. Es tiempo de actuar y resistir; la generación de los viejos rebeldes está aquí para demostrar que “lo viejo funciona”.
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