La situación avícola en América Latina ha cobrado urgencia ante la reciente suspensión de la importación de productos avícolas provenientes de Brasil, anunciada por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de México. Esta medida, que se hizo oficial el 17 de mayo de 2025, responde a la detección de un brote de influenza aviar de alta patogenicidad (IAAP) H5N1 en el estado de Rio Grande do Sul, detectado el 15 de mayo en una granja comercial.
El Ministerio de Agricultura y Ganadería de Brasil notificó sobre este brote, que afecta a una amplia unidad de 17 mil aves en el municipio de Montenegro. Esta noticia ha generado preocupación más allá de Brasil, llevando a naciones como Sudáfrica, Japón y Arabia Saudita a restringir la entrada de productos avícolas brasileños, lo que destaca la gravedad del asunto. Cabe señalar que este es el primer brote de IAAP en el sector avícola comercial en Brasil desde 2006.
En respuesta a esta crisis, la prohibición impuesta por México incluye un amplio espectro de productos: carnes de pollo, huevos fértiles, pollitos, despojos avícolas, aves ornamentales y canoras, e incluso huevo libre de patógenos específicos. El objetivo es proteger la producción nacional, especialmente dado que esta industria representa alrededor del 40% de la proteína animal consumida en el país.
Entre 2024 y 2025, México importó aproximadamente 252,000 toneladas de carne de ave y 12,360 toneladas de huevo fértil de Brasil, lo que subraya la relación comercial cercana en este sector. Sin embargo, la suspensión podría provocar tensiones en la oferta y un aumento de precios si no se diversifican otras fuentes de importación, según expertos del sector.
La duración de esta suspensión dependerá de las medidas de contención que adopte Brasil para controlar el brote y de la evaluación que realice México una vez que reciba información zoosanitaria. Esto pone a ambas naciones en una encrucijada, con implicaciones comerciales que podrían afectar el mercado y la cadena de suministro de productos avícolas.
En medio de estas preocupaciones, el desarrollo de la situación es aún incierto. La atención se centra en las acciones que las autoridades brasileñas implementarán para mitigar el brote, mientras otros países siguen de cerca su evolución. La vigilancia epidemiológica en la región es crucial para proteger tanto la salud pública como la estabilidad del comercio avícola.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


